Según la Asociación Americana del Corazón, caminar rápidamente durante unos 30 minutos al día es una de las formas sencillas de ayudar a bajar la presión arterial. La actividad física regular ayuda al corazón a bombear sangre de manera más eficiente, reducir la presión sobre las paredes de los vasos sanguíneos y apoyar el control del peso, un factor estrechamente relacionado con la presión arterial alta.
Reducir la cantidad de sal en la dieta es un cambio importante. Recomendó que los adultos prioricen los alimentos frescos, limitando los alimentos procesados porque esta es una gran fuente de sodio, que puede provocar fácilmente un aumento de la presión arterial.
Además de la dieta, el sueño también juega un papel importante. Muchos estudios demuestran que dormir de 7 a 9 horas cada noche ayuda al cuerpo a regular la presión arterial, reducir el estrés y apoyar la salud cardiovascular. Por el contrario, la falta de sueño prolongada puede aumentar el riesgo de hipertensión y eventos cardiovasculares.
Además, las personas con presión arterial alta deben mantener el hábito de controlar la presión arterial en casa, limitar el alcohol, dejar de fumar y aprender a controlar el estrés a través de la meditación, la respiración profunda o las actividades relajantes.
Según los expertos, mantener simultáneamente muchos buenos hábitos será más eficaz que centrarse solo en una medida. Si la presión arterial suele ser alta o aparecen síntomas como dolor de cabeza intenso, dolor de pecho, dificultad para respirar, el paciente necesita acudir a un centro médico para ser examinado y tratado a tiempo.