Hacer ejercicio regularmente
Mantener el ejercicio, especialmente los ejercicios de fuerza, puede ayudar a proteger las articulaciones, que se debilitan fácilmente después de la menopausia. Este tipo de ejercicio también apoya la salud metabólica, el equilibrio hormonal y el fortalecimiento de los músculos de las piernas y el suelo pélvico.
Mejorar la calidad del sueño
Los trastornos del sueño son comunes durante la perimenopausia y la menopausia. Para dormir mejor, debes limitar el uso de dispositivos electrónicos por la noche y, al mismo tiempo, mantener el dormitorio fresco, tranquilo y lo suficientemente oscuro.
Comer bien para el cerebro
Después de la menopausia, algunas mujeres pueden experimentar pérdida de memoria o disminución de la capacidad de concentración. Adoptar una dieta saludable, como la dieta MIND, puede apoyar la salud cerebral y contribuir a reducir el riesgo de deterioro cognitivo. La mayoría de las dietas MIND se centran en alimentos de origen vegetal como verduras de hoja verde, bayas y nueces.