vecinos

Vida aburrida

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Todas las mañanas, cuando acababa de sacar su coche de la puerta para unirse a la multitud apresurada, vio al vecino sentado alli. El tio acababa de recibir su libro de jubilacion a principios del mes pasado. El banco de mimbre estaba colocado en el porche, una tetera de te frio y la radio transmitia noticias de trafico con regularidad como si respirara. El tio lo miro, sonrio y asintio, una sonrisa amable pero algo un poco... demasiado silenciosa.