El gobierno británico anunció que transferirá la propiedad intelectual del sistema de guerra electrónica Stone Cloak a Ucrania, creando condiciones para que Kiev produzca en masa dispositivos de interferencia para mejorar la capacidad de hacer frente a los vehículos aéreos no tripulados (UAV).
Según la agencia de noticias TASS, la información anterior fue anunciada por la Oficina del Primer Ministro británico Andy Burnham en un comunicado oficial. Se espera que la decisión sea anunciada por el Primer Ministro Burnham en una base naval británica durante la visita del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky a este país el 28 de julio.
La transferencia de derechos de propiedad intelectual permitirá a Ucrania acceder plenamente a la tecnología central del sistema Stone Cloak, lo que le permitirá producir equipos a gran escala en lugar de depender completamente del suministro del Reino Unido.
Stone Cloak es un dispositivo de guerra electrónica del tamaño de una tableta. El dispositivo está diseñado para evitar que el enemigo siga o localice los drones equipados con este sistema a través de un mecanismo de interferencia electrónica.
Según el gobierno británico, el Ministerio de Defensa de este país había entregado previamente miles de equipos Stone Cloak al ejército ucraniano para apoyar la capacidad de combate con UAV en el contexto del conflicto en Ucrania.
La nueva medida se considera un paso adelante en la cooperación en defensa entre Londres y Kiev, ya que el enfoque no se limita solo a la ayuda de equipos, sino que también se extiende a la transferencia de tecnología para que Ucrania pueda producir de forma proactiva y garantizar el suministro a largo plazo.
Anteriormente, Richard Balfe, miembro del Senado británico, dijo en una entrevista con TASS que el nuevo gobierno británico mantendrá su compromiso de apoyar a Ucrania. Sin embargo, según él, el conflicto en Ucrania ya no recibe tanta atención del pueblo británico como antes.
La decisión de transferir los derechos de propiedad intelectual de Stone Cloak se tomó en un contexto en el que Gran Bretaña continúa afirmando su papel como uno de los principales países que apoyan militarmente a Ucrania desde que estalló el conflicto.