Según las últimas noticias sobre tormentas y bajas presiones de la Administración de Meteorología, Geofísica y Astronomía de Filipinas (PAGASA), ambas zonas de baja presión tropical que se están monitoreando ya están fuera de la Zona de Pronóstico de Filipinas (PAR).
La primera zona de baja presión, monitoreada por PAGASA con el símbolo LPA 08i, se encuentra a unos 555 km al noreste de Itbayat, Batanes, a las 8:00 horas del 29 de agosto (hora de Filipinas). La posibilidad de que este sistema se fortalezca hasta convertirse en tifón en las próximas 24 horas se ha reducido a un nivel bajo.
Mientras tanto, la segunda zona de baja presión llamada LPA 08j se encuentra a unos 1.505 km al este del área más septentrional de la isla de Luzón, fuera de PAR.
Según las previsiones, la baja presión LPA 08j entrará en PAR el 29 de agosto y es probable que se fortalezca hasta convertirse en tormenta el 30 o 31 de agosto. Cuando se convierta en tormenta en el área de seguimiento de Filipinas, este sistema se llamará Pilandok.
Las previsiones muestran que el sistema tiene la capacidad de moverse hacia las islas Ryukyu de Japón o Taiwán (China). Por lo tanto, según la evaluación actual, no se prevé que este sistema toque tierra o afecte directamente a Filipinas.
Sin embargo, la circulación del sistema podría intensificar el monzón del suroeste de Hahagat, lo que empeorará el clima en el oeste de Luzón.
Durante el fin de semana, se prevén lluvias de fuertes a muy fuertes en las regiones de Ilocos, Abra, Benguet, Zambales, Bataan, Tarlac y Pampanga, con precipitaciones de entre 100 y 200 mm.
Las áreas que incluyen Metro Manila, el resto de la región de Cordillera, Nueva Vizcaya, la mayor parte del centro de Luzón, Calabarzon y las provincias de Mindoro pueden registrar lluvias moderadas a fuertes, con precipitaciones de alrededor de 50-100 mm.
La agencia meteorológica advierte del riesgo de inundaciones generalizadas y deslizamientos de tierra, especialmente en áreas con terrenos propensos a desastres naturales.
Se recomienda a la población que siga de cerca los pronósticos del tiempo, prepare planes de respuesta y cumpla con las instrucciones de las autoridades locales.
Las previsiones sobre la dirección y la intensidad de los sistemas aún pueden cambiar, por lo que es necesario seguir actualizando la información más reciente de la agencia meteorológica.