En la cumbre BRICS 2026 presidida por India, el desarrollo de una infraestructura de pago basada en monedas digitales de bancos centrales intercompatibles se considera un contenido clave.
Este enfoque evita los lemas simbólicos como "de-USD" o "moneda común BRICS", pero apunta al punto débil central del sistema actual: la excesiva dependencia de la red de pagos SWIFT y el dólar estadounidense.
En lugar de enfrentarse directamente, BRICS optó por construir una nueva "raíz", que permita a los países pagar el comercio directamente con su moneda digital.
La nueva iniciativa no requiere que los países abandonen la soberanía monetaria ni entreguen el control a una agencia supranacional. Las viejas propuestas en esta dirección fracasaron debido a las diferencias de inflación, el control de capital y la preocupación de que el yuan supere a otras monedas.
La dirección actual es más pragmática: conectar las monedas digitales de los bancos centrales existentes, como la rupia digital de la India, el yuan digital de China o los rublos digitales de Rusia a través de una infraestructura común.

Cada moneda todavía pertenece completamente a la soberanía nacional, pero puede "hablar" entre sí de manera más efectiva en los pagos transfronterizos. Beneficios muy claros: Transacciones más rápidas, costos más bajos y reducción del riesgo de congelación de activos o sanciones financieras.
El papel de la India es particularmente destacado. Como país anfitrión y formador de la agenda, Nueva Delhi promueve enérgicamente la compatibilidad entre los bancos centrales, reflejando la filosofía de pago digital que ha tenido éxito en el país a través del sistema UPI.
El Banco de la Reserva de la India enfatiza que la rupia digital no es moneda cifrada, ni un trampolín para una unión monetaria, sino simplemente una versión digital de efectivo garantizada por el estado.
Los acuerdos de canje de divisas entre bancos centrales desempeñan el papel de "red de seguridad", proporcionando liquidez temporal cuando la demanda de pago aumenta repentinamente.
Sin embargo, este sistema no reemplaza el papel del USD, una moneda que todavía representa casi el 60% de las reservas de divisas mundiales y más de la mitad de los pagos internacionales. Pero la enorme escala de deuda en USD, junto con el riesgo de aumentos de tasas de interés e inestabilidad financiera, hace que muchos países quieran tener una opción más para prevenir riesgos.
Los movimientos defensivos de Estados Unidos, desde las sanciones financieras hasta la expansión de la influencia del dólar estadounidense en el sector de los activos digitales, muestran que la competencia está entrando en una nueva fase. El fuerte aumento de las compras de oro por parte de los bancos centrales mundiales, un activo "neutral" sin riesgo de socios, refleja la erosión de la confianza en un sistema demasiado centrado en el dólar estadounidense.
Ante los choques como la exclusión de Rusia de la SWIFT y el bloqueo de cientos de miles de millones de dólares en reservas, BRICS considera la construcción de una línea de pago paralela como un requisito estratégico.
El camino por delante todavía tiene muchas barreras técnicas y legales, pero la dirección es lo suficientemente clara: el orden financiero unipolar no se derrumba de la noche a la mañana, pero BRICS, con India en la posición de liderazgo, está colocando silenciosamente los primeros ladrillos para otra opción.