En un anuncio de la noche del 27 de febrero, la Agencia de Seguridad y Inteligencia de Dinamarca (PET) dijo que era "muy probable" que este país fuera un objetivo prioritario de Rusia debido al fuerte apoyo a Ucrania. Sin embargo, el informe también llamó la atención al incluir a Estados Unidos y China en la lista de fuentes de influencia.
La razón principal proviene de los esfuerzos del presidente Donald Trump para controlar Groenlandia, el territorio autónomo de Dinamarca, lo que provocó una ola de información errónea que causó confusión en la opinión pública antes del día de la votación.
En este contexto, la Primera Ministra Mette Frederiksen pidió elecciones anticipadas el 24 de marzo para aprovechar el aumento de apoyo de los votantes tras las tensiones diplomáticas con Trump sobre el tema de Groenlandia.
La próxima votación se considera una prueba para la psicología de los votantes daneses en un contexto en el que las relaciones entre Europa y Estados Unidos se encuentran en su nivel más bajo en décadas. La imagen de Frederiksen como una líder firme en las crisis nacionales se ha fortalecido significativamente después de que Trump reavivara sus reclamaciones sobre este territorio ártico a principios de enero de 2026.
La agencia de inteligencia PET enfatizó que el enfoque de Estados Unidos en el Reino de Dinamarca ha creado nuevas líneas de conflicto internacional que otros países pueden aprovechar.
Las campañas de influencia pueden incluir profundizar las grietas sociales, manipular las discusiones políticas o apuntar a candidatos específicos a través de noticias falsas y ciberataques. En particular, el informe dice que la intervención de Estados Unidos puede provenir de muchos factores diferentes, incluidos grupos que no tienen vínculos oficiales con la administración Trump.
Esta medida continúa la evaluación de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Dinamarca en diciembre de 2025, cuando describió por primera vez a Estados Unidos como un riesgo de seguridad potencial. La advertencia pública de Dinamarca sobre la intervención de un aliado tradicional como Estados Unidos refleja un profundo cambio en la situación geopolítica en la región ártica.
Actualmente, el gobierno de Frederiksen está endureciendo las medidas de ciberseguridad para proteger la integridad de las elecciones ante las complejas presiones de ambos lados, este y oeste.