El 29 de julio, según las últimas noticias meteorológicas de la Administración de Meteorología, Geofísica y Astronomía de Filipinas (PAGASA), la posibilidad de que aparezca el fenómeno de El Niño es muy alta en el período de octubre de 2026 a enero de 2027.
La agencia dijo que los modelos climáticos actuales muestran que El Niño probablemente seguirá fortaleciéndose en los próximos meses, con una probabilidad de alrededor del 81%. Además, se estima que la posibilidad de que las condiciones de El Niño se mantengan hasta el final de la primera mitad de 2027 es del 97%.
Según PAGASA, la región tropical del Pacífico está registrando actualmente El Niño en un nivel débil a moderado. Sin embargo, se pronostica que este fenómeno se intensificará a un nivel fuerte en el período de julio a septiembre antes de alcanzar una intensidad muy fuerte a partir de octubre.
El Niño es un fenómeno en el que la temperatura de la superficie del mar en el área central y oriental del ecuador del Pacífico aumenta anormalmente. En Filipinas, este fenómeno a menudo hace que las precipitaciones disminuyan en comparación con el promedio de muchos años, lo que aumenta el riesgo de sequía en muchas localidades.
PAGASA también señaló que en condiciones de El Niño, el número de ciclones tropicales formados suele ser menor. Sin embargo, algunos sistemas aún tienen la posibilidad de fortalecerse hasta convertirse en tormentas o supertifones cuando se encuentran con condiciones favorables.
Según las previsiones de la agencia meteorológica filipina, a finales de agosto, algunas localidades podrían experimentar sequías leves, mientras que muchas otras áreas corren el riesgo de enfrentarse a la sequía.
Las últimas previsiones se hacen en un contexto en el que muchas agencias meteorológicas de la región están siguiendo de cerca la evolución de El Niño, ya que este fenómeno podría afectar las precipitaciones, los recursos hídricos y las actividades de producción agrícola en muchos países de Asia-Pacífico.