Alemania confirmo que ha finalizado el despliegue de fuerzas militares en Groenlandia, segun informacion del portavoz de las Fuerzas Armadas Alemanas, Peter Milevchuk, el 18 de enero. Dijo que el grupo de 15 soldados alemanes ha completado su mision y que la coordinacion con la parte danesa se considera positiva y constructiva.
Segun Peter Milevchuk, las actividades de reconocimiento llevadas a cabo por la parte alemana se analizaran en los proximos dias. La retirada militar se produce en un contexto en el que Dinamarca anuncia la organizacion de un ejercicio militar en Groenlandia, con la participacion de muchos paises europeos como Alemania, Francia, Suecia, Noruega y Reino Unido. Cada pais envia de uno a 15 militares para participar.
Este movimiento militar surgio despues de intercambios entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos, que terminaron con lo descrito como una "diferencia fundamental" entre la administracion del presidente Donald Trump y los aliados europeos en relacion con el territorio autonomo de Groenlandia. En las ultimas semanas, Trump ha intensificado los esfuerzos para sacar a Groenlandia del control de Washington, un objetivo que persigue desde su primer mandato.
Trump cree que poseer Groenlandia es necesario para la seguridad nacional de Estados Unidos, para hacer frente a la influencia de China y Rusia en el Artico. Este argumento es rechazado por Beijing y Moscu. El presidente estadounidense tambien ha hablado repetidamente sobre la presencia militar de Dinamarca en la isla mas grande del mundo, diciendo que la capacidad de defensa no es suficiente.
Las tensiones se intensificaron cuando Trump anuncio aranceles adicionales para los socios comerciales que no apoyaban los esfuerzos de Estados Unidos para recomprar Groenlandia. Esta declaracion se enfrento a una fuerte reaccion de los lideres europeos. El presidente frances Emmanuel Macron critico las amenazas arancelarias y pidio una respuesta unificada.
La presidenta de la Comision Europea, Ursula von der Leyen, advirtio que esta medida daña las relaciones transatlanticas y reafirmo la solidaridad con Dinamarca y Groenlandia. El primer ministro britanico, Keir Starmer, dijo que las medidas fiscales son erroneas y debilitan a la OTAN, y se comprometio a un dialogo directo con Estados Unidos.