En una entrevista con la agencia de noticias TASS, el embajador ruso en Dinamarca, Vladimir Barbin, afirmo que Rusia no tiene reclamos territoriales ni planes de agresion contra Groenlandia u otros paises articos.
Segun este diplomatico, Moscu no amenaza con usar la fuerza, no ejerce presion politica y tampoco tiene "intenciones" sobre la cuestion de la soberania sobre ningun territorio de la region.
La declaracion anterior se produjo en un contexto en el que el presidente estadounidense Donald Trump enfatizo repetidamente la importancia de la "vivencia" de Groenlandia para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Trump cree que Washington necesita controlar esta isla, a traves de negociaciones u otras medidas, para evitar el escenario de que Rusia o China expandan su presencia y se conviertan en "vecinos estrategicos" de Estados Unidos.
El Embajador Barbin señalo que son los propios paises de la OTAN los que "se basan en la imaginacion de las amenazas de Rusia o China" para impulsar el proceso de militarizacion del Artico. Segun el, esto va en contra del espiritu de cooperacion que se ha mantenido durante decadas en esta region considerada relativamente estable.

Las declaraciones de Trump han puesto al Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, en una situacion sensible. Como persona con la tarea de mantener la unidad de la alianza de 76 años, Rutte se enfrenta al problema del equilibrio entre complacer a Washington y evitar que las tensiones en Groenlandia revelen las grietas internas.
En lugar de comentar directamente sobre la disputa, Rutte eligio un enfoque cauteloso: centrarse en enfatizar la necesidad de fortalecer la seguridad del Artico en general, al tiempo que evita las preguntas relacionadas con las diferencias entre Estados Unidos y sus aliados europeos.
Afirmo que su papel no es intervenir publicamente en las disputas entre los estados miembros, sino abordar el problema "detras del escenario".
En una reunion con los parlamentarios del Parlamento Europeo, el Secretario General de la OTAN fue cuestionado repetidamente sobre la capacidad de la alianza para responder si los paises miembros no pueden llegar a un consenso.
Sin embargo, mantuvo la postura de que la maxima prioridad es asegurar que la OTAN haga lo suficiente para proteger la region del Artico, un argumento que indirectamente refuerza el punto de vista de seguridad que persigue Trump.
No solo eso, Rutte tambien dijo que la presion del presidente estadounidense ha obligado a los aliados europeos a aumentar el gasto en defensa, lo que hace que la OTAN sea "mas fuerte" a largo plazo, una afirmacion controvertida pero que refleja claramente la estrategia de "mantener a Estados Unidos en la alianza" del jefe de la OTAN.
Mientras tanto, algunos lideres europeos como la primera ministra danesa Mette Frederiksen o el presidente frances Emmanuel Macron se mostraron mas francos en sus declaraciones, enfatizando la cuestion de la soberania y el derecho internacional.
Sin embargo, los pasos practicos hasta ahora se centran en fortalecer la presencia militar de la OTAN en Groenlandia y la region del Artico. Dinamarca ha desplegado mas tropas en la isla, y algunos otros paises europeos tambien han enviado fuerzas a la region como una señal de voluntad para fortalecer el papel de la alianza.
Segun los analistas, la solucion mas factible para la OTAN es construir un marco de cooperacion o una mision conjunta en el Artico, suficiente para satisfacer las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos, pero sin empujar a la alianza a una confrontacion publica entre los miembros.