El 15 de abril (hora local), según un anuncio oficial del Ministro de Defensa holandés, Dilan Yeşilgöz Zegerius, el gobierno de este país aprobó un presupuesto de unos 293 millones de dólares para la producción de vehículos aéreos no tripulados (UAV). La declaración se hizo inmediatamente después de una importante reunión entre los Ministros de Defensa de la OTAN y el Secretario General Mark Rutte en Berlín.
La diferencia central de este paquete de ayuda radica en que los equipos no solo se producirán en los Países Bajos, sino que también se fabricarán en territorio ucraniano a través de la cooperación entre empresas de ambos países.

La Sra. Yeşilgöz Zegerius afirmó que los UAV se han convertido en "armas que cambian el juego" en el campo de batalla moderno. La colocación de la línea de producción en Ucrania permite a los ingenieros y empresas holandesas recibir directamente datos de combate reales valiosos de los soldados de primera línea.
Ucrania está desplegando UAV con habilidades increíbles para repeler los ataques. Esta cooperación nos ayuda a aprender directamente, al tiempo que abre grandes oportunidades de crecimiento para la comunidad empresarial de defensa holandesa", enfatizó el Ministro de Defensa holandés.
El cambio de la ayuda con equipos disponibles a la inversión en una línea de producción conjunta muestra la visión a largo plazo de Occidente. En el contexto de que el conflicto ha entrado en su quinto año y el suministro de municiones convencionales está experimentando dificultades, la autosuficiencia en la producción de UAV en grandes cantidades se considera la solución más factible para mantener el poder de defensa.
Se espera que las líneas de UAV invertidas con este capital se extiendan desde drones de vigilancia de reconocimiento hasta líneas de UAV de ataque suicida (FPV) capaces de neutralizar tanques y vehículos blindados caros.
Sin embargo, este movimiento también enfrentó reacciones de Moscú. El Ministerio de Defensa ruso advirtió que el aumento del suministro y la participación directa de los países europeos en el proceso de producción de UAV para Kiev está empujando a estos países a participar más profundamente en el conflicto.
Sin embargo, la OTAN y los Países Bajos afirman que no olvidarán el conflicto en Europa, incluso si la situación en Oriente Medio está experimentando cambios complejos. La decisión de los Países Bajos de invertir casi 300 millones de dólares en UAV es una prueba de su compromiso de mantener la ventaja tecnológica para Ucrania en la etapa actual.