Las perspectivas de poner fin al conflicto en Oriente Medio están mejorando a medida que Israel inicia conversaciones sobre la posibilidad de un alto el fuego con Líbano, en un contexto en el que los esfuerzos diplomáticos continúan promoviéndose.
Un alto funcionario israelí dijo el 16 de abril que el gabinete del país se había reunido para considerar un alto el fuego en Líbano, donde los combates con las fuerzas Hezbollah respaldadas por Irán han durado más de 6 semanas. Según funcionarios libaneses, podría anunciarse pronto un acuerdo.
El fin de la guerra en el Líbano fue un punto de desacuerdo importante en las conversaciones anteriores, junto con el tema del programa nuclear de Irán. Sin embargo, la Casa Blanca evalúa que los intercambios mediados por Pakistán están teniendo lugar positivamente. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que los diálogos aún continúan, pero no ha confirmado el momento de la próxima ronda de conversaciones directas.
El papel intermediario de Pakistán continúa siendo enfatizado cuando el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Pakistán, Asim Munir, está presente en Teherán para reducir las diferencias entre las partes. Abbas Araqchi también afirmó que Irán está comprometido a promover la paz y la estabilidad en la región.
El conflicto estalló después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una campaña dirigida a Irán, lo que provocó represalias de Teherán y reavivó los combates entre Israel y Hezbolá. Las negociaciones más recientes no han llegado a un acuerdo, pero los recientes avances han suscitado expectativas de una solución.
El impacto del conflicto se extendió a los mercados globales. El índice bursátil de Wall Street alcanzó un máximo histórico en medio de las expectativas de que la guerra termine pronto, mientras que los precios del petróleo mostraron signos de más estabilidad.
En relación con el Estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump dijo que está haciendo esfuerzos para reabrir esta ruta de transporte estratégica, al tiempo que advirtió que podría aumentar la presión si continúa el conflicto. Irán ya ha restringido el tráfico a través de la región, lo que afecta significativamente el suministro mundial de energía.
Mientras tanto, el problema nuclear sigue siendo una gran barrera. Estados Unidos propone suspender las actividades nucleares de Irán durante 20 años, mientras que Teherán presenta una opción de 3 a 5 años, con la solicitud de levantar las sanciones. Algunas fuentes dicen que los intercambios entre bastidores han ayudado a reducir las diferencias, allanando el camino para un posible acuerdo en las próximas rondas de negociaciones.