Despues de muchos meses de dominar el clima global, La Niña esta entrando en una fase de rapido debilitamiento, abriendo la posibilidad de que se forme un nuevo El Niño en el proximo verano.
Los pronosticadores climaticos advierten que esta gran reversion en el Pacifico podria desencadenar fenomenos meteorologicos extremos en 2026, especialmente relacionados con tormentas e inundaciones.
Actualmente, la temperatura del agua de mar en la zona ecuatorial oriental del Pacifico sigue siendo inferior a la media, un signo tipico de La Niña, un fenomeno que comenzo en octubre y se extendio hasta principios de este año.
Sin embargo, segun el Centro Nacional de Prevision Hidrometeorologica de EE. UU. (CPC), este estado esta perdiendo impulso. La probabilidad de que La Niña cambie al estado neutro ENSO en el periodo de febrero a abril es de mas del 80%, lo que indica que un cambio esta muy cerca.

Aunque La Niña se debilito, su impacto en la atmosfera no desaparecio de inmediato. Los meteorologos creen que los "retrasos" de La Niña podrian afectar aun mas a principios de primavera, creando un periodo de clima intertemporal complejo, cuando los sistemas atmosfericos no han tenido tiempo de estabilizarse en un nuevo estado.
Lo que preocupa especialmente a los expertos es la posibilidad de que El Niño aparezca en verano, en el momento mas sensible de la temporada de huracanes del Atlantico.
El Niño se forma cuando la temperatura del agua de mar en la region central - este del Oceano Pacifico aumenta al menos 0,5 grados centigrados en comparacion con la media durante muchos meses consecutivos. Si este escenario ocurre, los modelos climaticos globales podrian verse muy perturbados.
En muchos casos, El Niño aumenta el viento que rompe las capas superiores en el Caribe y el Atlantico, un factor que puede frenar el desarrollo de tormentas. Sin embargo, los expertos enfatizan que esto no es un "escudo" absoluto. Incluso en los años de El Niño, solo una fuerte tormenta formada en condiciones favorables es suficiente para causar daños graves.
El nivel de riesgo en la proxima temporada de huracanes depende en gran medida de la intensidad y el momento de la formacion de El Niño. Un El Niño fuerte, con temperaturas del mar claramente elevadas, tendra un impacto mas profundo en la circulacion atmosferica global que un El Niño debil. Al mismo tiempo, la ubicacion exacta de las aguas calidas en el Pacifico tambien determinara como se distribuiran la lluvia, las tormentas y el calor en cada region.
La Niña suele asociarse con climas mas frios y humedos en el norte de Estados Unidos, mientras que El Niño tiende a traer mas lluvia al sur. Cuando el cambio de fase ocurre rapidamente, los patrones meteorologicos familiares pueden romperse, aumentando el riesgo de fenomenos extremos.
Los meteorologos creen que, en los proximos meses, lo que suceda en el Pacifico jugara un papel clave en la configuracion del clima para todo el año 2026.
El "colapso" de La Niña no significa un periodo mas tranquilo, sino que podria ser el comienzo de un nuevo ciclo incierto, donde las tormentas y los fenomenos extremos se vuelven mas impredecibles que nunca.