Según AFP, las autoridades locales dijeron que decenas de personas resultaron heridas y al menos 300 casas resultaron dañadas cuando un tornado azotó la aldea de Pomas, en el sur de Francia.
Con una población de unas 1.000 personas, Pomas es una de las zonas más afectadas. Más de 120 rescatistas han sido enviados al lugar para hacer frente a las consecuencias y apoyar a la población.
Los desastres naturales también dejaron a unos 2.800 hogares en 10 aldeas vecinas sin electricidad.
La Agencia Meteorológica Francesa (Meteo - France) registró vientos de hasta 117 km/h en la cercana aldea de Arquettes-en-Val.
El clima extremo también perturba el tráfico en muchas zonas del sur de Francia. El ministro de Transporte francés, Philippe Tabarot, dijo que muchos trenes se retrasan y algunas rutas tienen que cerrar temporalmente. En los aeropuertos de Burdeos, Marsella, Niza, Toulouse y París, también se producen retrasos y cancelaciones de vuelos.
Anteriormente, una granizada obligó a los organizadores a cancelar la tercera etapa de la Vuelta a España, que tuvo lugar en la región.
Cada año, Francia registra varias docenas de tornados. Sin embargo, Meteo - France dijo que aún no puede determinar claramente cómo el cambio climático afecta la frecuencia y la intensidad de este fenómeno.