El 7 de enero, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo que se reuniria con los lideres daneses la proxima semana y envio una señal de que Washington no retrocede ante el objetivo del presidente Donald Trump de tomar el control de Groenlandia.
Una operacion militar estadounidense el fin de semana pasado para arrestar al lider venezolano ha suscitado mas preocupacion sobre las intenciones de Washington hacia Groenlandia, en un contexto en el que los funcionarios estadounidenses casi no han tomado medidas para tranquilizar a sus aliados.
El ministro de Relaciones Exteriores, Marco Rubio, dijo a la prensa que Trump todavia deja abierta la posibilidad de lograr objetivos por medios militares, pero enfatizo: "Como diplomatico, como el trabajo que estamos haciendo actualmente, siempre priorizamos otras soluciones, lo que tambien se ha aplicado en el caso de Venezuela".
La declaracion se hizo cuando se le pregunto si Estados Unidos estaba dispuesto a arriesgarse a dañar la alianza militar de la OTAN liderada por Estados Unidos con una toma de Groenlandia por la fuerza.
Segun los observadores, si Estados Unidos toma Groenlandia, una isla rica en minerales en el Artico, de manos de Dinamarca, un aliado de larga data, esta medida conmocionara a la OTAN y profundizara los desacuerdos entre Trump y los lideres europeos.
El tema tambien enfrento reacciones en el Congreso de Estados Unidos, cuando los senadores de los dos partidos Democrata y Republicano dijeron que esperaban que el Senado considerara y votara un proyecto de ley para limitar la posibilidad de que Trump intente ocupar Groenlandia.