El 20 de julio, los ataques estadounidenses alcanzaron varios lugares en la ciudad portuaria de Bushehr, en el sur de Irán, donde se encuentra la única central nuclear civil del país, informó AFP.
Hace unos minutos, muchos lugares de la ciudad de Bushehr fueron alcanzados por balas del enemigo estadounidense", dijo el gobernador de Bushehr, Mohammad Mozaffari, según la agencia de noticias estatal oficial IRNA.
Washington ha lanzado el noveno ataque aéreo consecutivo, en medio del aumento del número de soldados estadounidenses muertos, lo que ha suscitado preocupaciones sobre una nueva espiral de violencia en Oriente Medio.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el nuevo ataque comenzó en la noche del 19 de julio (hora local) para seguir debilitando la capacidad militar de Irán, especialmente las fuerzas acusadas de amenazar la ruta marítima a través del Estrecho de Ormuz. Esta es la novena noche consecutiva de ataques aéreos desde que se reanudó la operación.
Este acontecimiento se produjo después de que otro soldado estadounidense muriera en Irak mientras manipulaba un dron derribado, elevando el número total de soldados estadounidenses muertos en el conflicto a al menos 17 personas. Anteriormente, otros 2 soldados murieron en Jordania, mientras que se está verificando un caso de desaparición.
Los observadores señalan que los ataques mutuos entre las dos partes se están expandiendo en escala y área, ya que Irán está aumentando las represalias en muchos países con presencia militar estadounidense en la región. El aumento de las bajas junto con una serie de ataques aéreos prolongados muestra que el riesgo de un conflicto generalizado todavía existe, mientras que los esfuerzos diplomáticos están casi en un punto muerto.