El ejército estadounidense dijo el 16 de junio (hora de Estados Unidos) que había llevado a cabo un ataque contra un barco que operaba en la región del Pacífico Oriental, matando a una persona y dejando dos supervivientes.
El Comando del Sur de Estados Unidos (Southern Command) anunció en la red social X que la víctima mortal era un hombre, mientras que otros dos hombres sobrevivieron al ataque. La Guardia Costera de Estados Unidos fue notificada para desplegar operaciones de búsqueda y rescate.
Según Southern Command, el barco fue atacado por organizaciones que Estados Unidos llama "organizaciones terroristas designadas" y se mueve por rutas que se cree que suelen utilizarse para el tráfico de drogas. La agencia no nombró a las organizaciones ni a las personas involucradas, y tampoco proporcionó más detalles para aclarar las acusaciones.
Este es el último ataque en la campaña de la administración del presidente Donald Trump contra barcos acusados de transportar drogas. Washington cree que estos ataques están dirigidos a personas que llaman "terroristas de drogas".
Sin embargo, la campaña ha enfrentado críticas de expertos legales y organizaciones de derechos humanos en Estados Unidos e internacionales. Muchas opiniones cuestionan la base legal de estos ataques.
Human Rights Watch y Amnesty International creen que tales ataques son actos de asesinato fuera del marco legal.
Según la información proporcionada, los ataques aéreos del ejército estadounidense contra barcos sospechosos de estar involucrados en el transporte de drogas han causado más de 200 muertos desde septiembre. Se dice que los casos de supervivencia después de los ataques son muy raros.