El 4 de mayo, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo que los países europeos han comprendido el mensaje del presidente Donald Trump sobre el conflicto iraní y están intensificando los esfuerzos para fortalecer su papel en la alianza.
Hablando antes de la reunión del Consejo Político Europeo en Armenia, Rutte dijo que Estados Unidos se mostró "decepcionado" con la reacción de Europa, pero los líderes regionales escucharon y hicieron ajustes.
La declaración se produjo después de que Trump criticara a algunos miembros de la OTAN por no apoyar plenamente a Estados Unidos en la operación relacionada con Irán. El plan de retirar 5.000 soldados estadounidenses de Alemania también se considera una señal de la insatisfacción de Washington con sus aliados.
Rutte afirmó que muchos países europeos están aumentando sus contribuciones, incluyendo permitir el uso de bases y apoyo logístico. Se dice que países como Montenegro, Croacia, Rumania, Portugal, Grecia, Italia, Reino Unido, Francia y Alemania están implementando acuerdos bilaterales con Estados Unidos. Algunos países también han desplegado dragaminas cerca del Estrecho de Ormuz y se están preparando para los próximos pasos, incluida la posibilidad de participar en una misión para garantizar la libertad de navegación.
Mientras tanto, España declaró que no permitirá el uso de bases territoriales para operaciones de ataque contra Irán. La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, dijo que la decisión de Estados Unidos de retirar sus tropas, aunque se mencionó anteriormente, sigue siendo sorprendente y muestra que Europa necesita fortalecer su pilar en la OTAN.
Los líderes europeos también enfatizaron la necesidad de fortalecer la capacidad de defensa. El presidente francés Emmanuel Macron dijo que Europa necesita ser más proactiva en seguridad y construir sus propias soluciones. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que el continente debe aumentar su poder militar para defenderse.