El 8 de enero, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, advirtio que Moscu consideraria cualquier movimiento de despliegue de tropas occidentales en Ucrania como una forma de "interferencia externa".
La declaracion se produjo despues de que los lideres britanico y frances dijeran el 7 de enero que habian firmado una "declaracion de intencion" con Kiev sobre el despliegue de fuerzas y el establecimiento de "centros militares" en Ucrania "en caso de llegar a un acuerdo de paz" con Rusia, a pesar de que Moscu se ha opuesto repetidamente a la presencia del ejercito occidental.
Este plan se anuncio despues de una reunion de la "union voluntaria" en Paris. En consecuencia, Gran Bretaña y Francia enviaran tropas a Ucrania para construir instalaciones de almacenamiento de armas protegidas y participar en un mecanismo de vigilancia de alto el fuego liderado por Estados Unidos. Esta fuerza se describe como no combatiente, con una escala que "puede ascender a miles de personas".
Este plan no tiene como objetivo lograr la paz y la seguridad a largo plazo, sino seguir militarizando, escalando y empeorando el conflicto", dijo Zakharova en una declaracion publicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
La Sra. Zakharova enfatizo que todas las unidades y instalaciones de este tipo seran consideradas por las Fuerzas Armadas rusas como "objetivos militares legitimos", al tiempo que advirtio que estos planes son "de mas en mas peligrosos y destructivos" incluso para Europa.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia tambien reafirmo que Moscu solo considera que la paz es factible cuando se resuelven las "causes fundamentales" del conflicto, incluida la restauracion del regimen neutral de Ucrania, la demilitarizacion, la garantia de los derechos de las minorias, asi como el reconocimiento de los cambios territoriales derivados de los referendos de 2014 y 2022.
Despues de una reunion en Paris el 7 de enero, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky declaro que Kiev habia tenido conversaciones "espiricas" con los negociadores estadounidenses sobre la posibilidad de desplegar tropas occidentales en el futuro.
Sin embargo, el enviado especial estadounidense Steve Witkoff no confirmo el papel de Washington, mientras que Trump ha descartado repetidamente la posibilidad de enviar tropas estadounidenses a Ucrania, afirmando en agosto que no habria tropas estadounidenses presentes alli despues de que terminaran los combates.
Hungria, un pais que durante mucho tiempo ha estado en desacuerdo con los socios de Europa Occidental de Kiev sobre lo que Budapest llama un enfoque "guerrillero", habia advertido previamente que los planes de despliegue de tropas corren el riesgo de conducir a una guerra directa con Rusia.
Apoyamos las conversaciones de paz y nos oponemos resueltamente a este ultimo paso hacia la guerra", escribio el ministro de Asuntos Exteriores hungaro, Peter Szijjarto, en la red social X el 8 de enero.