El plan de despliegue de fuerzas multinacionales europeas en Ucrania despues del alto el fuego, que se esperaba que fuera un gran avance en seguridad, esta revelando muchas limitaciones y vacios en comparacion con las declaraciones iniciales.
Despues de la reunion de la "coalicion voluntaria" en Paris el 6 de enero, Ucrania, Francia y el Reino Unido firmaron una declaracion de intencion de enviar fuerzas multinacionales a Ucrania cuando el alto el fuego entre en vigor. El documento se describe como la base para un nuevo mecanismo de disuasion para evitar que Rusia vuelva a atacar.
Aunque Paris afirmo que los terminos habian sido discutidos detalladamente con Estados Unidos, el documento final elimino los contenidos que habian aparecido en el borrador, especialmente los compromisos especificos de Estados Unidos con respecto a la inteligencia y la logistica si Rusia reabriera la operacion militar. La falta de un papel "escrito en palabras" de Washington hace que el plan sea mas politico que una garantia de seguridad dura.
No solo falta el factor estadounidense, sino que la escala de fuerzas prevista tambien es significativamente menor que las comparaciones historicas. Segun los medios britanicos, el Reino Unido y Francia pueden enviar cada uno solo unos 7.500 soldados, un total de unos 15.000 soldados, estacionados principalmente en el oeste de Ucrania, lejos del frente. Esta cifra es mucho menor que las operaciones de estabilizacion posterior al conflicto anteriores de la OTAN con una escala de decenas de miles de personas.
Algunos ex generales occidentales advierten que tal fuerza dificilmente puede ser lo suficientemente fuerte como para "dominar" a Rusia, incluso en el escenario de que Moscu solo rompa el alto el fuego a un nivel limitado.
La propia mision de la fuerza multinacional tambien esta limitada. Segun los lideres europeos, los soldados no participaran en combate, sino que se centraran en entrenar al ejercito ucraniano, supervisar el arsenal y la presencia en tierra, aire y mar para crear disuasion. Esto ayuda a reducir el riesgo de escalada directa con Rusia, pero al mismo tiempo tambien debilita el valor de proteccion real de la mision.
La cautela tambien se refleja en la actitud de muchos otros paises europeos. Alemania solo habla de apoyar la vigilancia del alto el fuego y considerar el despliegue de fuerzas en los paises vecinos de la OTAN, en lugar de ir directamente a Ucrania. Turquia establece condiciones claras sobre el marco legal y el alto el fuego. Italia y Rumania descartan rotundamente la posibilidad de despliegue de tropas.
No solo eso, el plan de Europa se esta volviendo cada vez mas claro como una medida de disuasion simbolica en lugar de un mecanismo para garantizar una seguridad integral. Refleja los esfuerzos de los paises europeos para asumir una mayor responsabilidad, pero tambien expone los limites de los recursos militares, el consenso politico y, en particular, la ausencia de compromisos firmes de Estados Unidos.