El 6 de abril, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que el Ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov habló con el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán Abbas Araghchi sobre la tensa situación relacionada con Irán, enfatizando que ambas partes necesitan volver al camino de las negociaciones.
En un comunicado sobre la conversación telefónica, Moscú expresó su esperanza de que los esfuerzos para reducir la escalada logren un progreso sustancial. Rusia cree que este proceso será más favorable si Estados Unidos vuelve a la normalidad diplomática.
Rusia también pidió a los países que eviten acciones que puedan debilitar las oportunidades de promover soluciones políticas, incluidos los movimientos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Rusia e Irán también pidieron a Estados Unidos que ponga fin a los ataques que creen que están dirigidos a la infraestructura civil, incluida la central nuclear de Bushehr, donde trabajan técnicos rusos. Según los medios rusos, Moscú ha comenzado a evacuar a 198 trabajadores de esta instalación después de que un proyectil estadounidense e israelí cayera cerca de la zona.
Las relaciones entre Teherán y Moscú se han considerado estrechas en los últimos años. Estados Unidos y algunos países europeos han acusado a Irán de apoyar a Rusia en el conflicto de Ucrania. Por el contrario, Rusia criticó a Estados Unidos e Israel por llevar a cabo un "ataque peligroso" contra Irán, argumentando que esto podría llevar a Oriente Medio a una grave inestabilidad.
En un acontecimiento relacionado, el presidente estadounidense Donald Trump ha emitido un ultimátum exigiendo a Irán que llegue a un acuerdo para abrir el Estrecho de Ormuz antes de la fecha límite fijada, de lo contrario se enfrentará al riesgo de ataques a la infraestructura.
Rusia cree que el uso de tal presión podría reducir las oportunidades restantes para el diálogo y pide a las partes que se abstengan para evitar agravar la crisis.