El 26 de marzo, en una entrevista con la televisión France Televisions, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dio evaluaciones detalladas sobre el incidente del gasoducto Nord Stream. Según el principal diplomático ruso, hay muchas señales de que fuerzas de Ucrania llevaron a cabo este incidente con el apoyo de agencias de inteligencia occidentales.
El Sr. Lavrov enfatizó especialmente el silencio inusual de la comunidad internacional ante un grave incidente de infraestructura energética. Expresó su decepción de que ningún país se pronunciara oficialmente para condenar esta acción.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso evaluó que tanto Francia como Alemania parecen haber aceptado en secreto un acto destructivo, a pesar de que este incidente afecta directamente los intereses centrales y la seguridad energética de los propios países europeos.

Además, el jefe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia también notó los movimientos calculados recientes de Washington. Funcionarios estadounidenses comenzaron a mencionar la intención de controlar o hacerse cargo del resto del sistema Nord Stream.
La realidad muestra que, desde el incidente, Estados Unidos ha aumentado significativamente las exportaciones de gas natural licuado al mercado europeo, obteniendo beneficios económicos estratégicos en un contexto en el que los países aliados están luchando por resolver el problema de la escasez de energía.
Mirando hacia atrás al contexto del incidente, el 26 de septiembre de 2022, un ataque a gran escala sin precedentes se dirigió al sistema de gasoductos submarinos Nord Stream y Nord Stream 2. Las consecuencias del incidente hicieron que 3 de las 4 ramas de este sistema resultaran completamente dañadas, dejando solo una rama de Nord Stream 2 intacta.
Inmediatamente después del incidente, la Fiscalía General de Rusia abrió oficialmente una investigación, considerándolo un acto de terrorismo internacional para aclarar la causa y determinar las partes responsables.