El 28 de julio (hora local), el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitry Medvedev, dijo que casi 200.000 personas se habían unido a las Fuerzas Armadas Rusas bajo contrato en los primeros 6 meses de 2026.
Según la agencia de noticias TASS, la información fue anunciada por el Sr. Medvedev en una reunión del Comité Intersectorial del Consejo de Seguridad de Rusia sobre la selección y adición de personal militar para servir bajo contrato para las fuerzas armadas.
Además, más de 16.000 ciudadanos rusos también se unieron a las unidades voluntarias y fueron movilizados a la zona donde se llevó a cabo la operación militar especial.
Según funcionarios rusos, la expansión de las fuerzas militares que sirven bajo contrato sigue siendo uno de los focos para mantener la preparación para el combate del ejército en el contexto de que el conflicto en Ucrania no muestra signos de disminuir.
A diferencia del servicio militar obligatorio, la forma de servicio bajo contrato se basa en la voluntariedad de los participantes. Los militares reciben salarios, subsidios y muchos regímenes de bienestar según las regulaciones del ejército ruso.
En los últimos años, Moscú también ha implementado muchas políticas para atraer a la gente a registrarse para servir en esta categoría, incluidas las ayudas financieras y los incentivos para militares y sus familias.
Funcionarios rusos han enfatizado repetidamente que aumentar la proporción de militares que sirven bajo contrato ayudará a mejorar la profesionalidad de las fuerzas armadas, al tiempo que reducirá la dependencia de las movilizaciones a gran escala. Esto también se considera una de las orientaciones importantes en el proceso de modernización del ejército ruso.
El Sr. Medvedev no reveló detalles sobre el número de nuevos militares que se asignarán a qué unidades o cuándo se desplegarán después de completar el proceso de entrenamiento. Sin embargo, según una declaración de Rusia, las fuerzas militares contratadas seguirán desempeñando un papel central en las misiones militares del país.
En el contexto del conflicto en Ucrania que dura más de 4 años, el trabajo de reclutamiento militar y refuerzo de fuerzas sigue siendo identificado por Moscú como una de las prioridades para mantener la capacidad de combate y satisfacer las necesidades de despliegue de fuerzas sobre el terreno.