El 25 de febrero, según un anuncio del Grupo Kalashnikov, el nuevo sistema llamado Kub-10ME se completó en un tiempo récord. Este es el primer proyectil de patrulla (drona suicida) táctico de Rusia con un alcance operativo de más de 100 km, desarrollado basándose en la experiencia de combate real de la zona de guerra especial en Ucrania.
El avance del Kub-10ME radica en el moderno sistema de guía optoelectrónica, que permite al dispositivo atacar con precisión los objetivos en movimiento. Kalashnikov dijo que este sistema también está mejorado en capacidad de protección, lo que ayuda al dispositivo a operar eficazmente contra los sistemas de defensa aérea y los medios de guerra electrónica del enemigo.
Además de la capacidad de ataque, este nuevo tipo de munición guiada también está equipado con un sistema de filmación y fotografía aérea para registrar datos de viaje en tiempo real. Esto ayuda al cuartel general a monitorear, creando una gran ventaja en el ajuste de tácticas en el campo de batalla.
El nuevo modelo de dron suicida está diseñado para destruir objetivos importantes como vehículos militares blindados ligeros, estaciones de mando, instalaciones de defensa aérea y muchos otros objetivos estratégicos. Con un alcance ampliado, el Kub-10ME permite al ejército ruso atacar objetivos ubicados profundamente detrás de la frontera sin necesidad de acercarse a áreas peligrosas.
Los expertos militares creen que el uso por parte de Rusia de este tipo de munición guiada de largo alcance cambiará significativamente la situación de los combates en Ucrania. Con costos de producción optimizados (estimados en unas decenas de miles de dólares por unidad), esta será una arma que ejerza una gran presión sobre el sistema de defensa del oponente en el futuro.