El 17 de julio (hora de Tokio), según Xinhua, el Parlamento japonés aprobó un proyecto de ley para enmendar la Ley Imperial para abordar la creciente disminución del número de miembros de la Familia Imperial. Esta es la primera enmienda sustancial desde que se promulgó esta ley en 1947.
El proyecto de ley fue aprobado en la sesión plenaria del Senado japonés después de meses de debate sobre el futuro de la Familia Imperial, en un contexto en el que el número de miembros oficiales es de solo 16 y la mayoría son ancianos.
Según la ley enmendada, la Familia Imperial Japonesa podrá readmitir a los hombres solteros de ascendencia materna de 11 antiguas ramas de la Familia Imperial que perdieron su estatus real después de la Segunda Guerra Mundial.
En 1947, durante la ocupación de Japón por Estados Unidos, 51 miembros de 11 ramas de la Familia Imperial renunciaron a su estatus real y se convirtieron en civiles según las disposiciones de la nueva Ley Real de la época.
Las autoridades japonesas creen que abrir el camino para que los descendientes de las antiguas ramas de la Familia Imperial regresen contribuirá a garantizar el mantenimiento de las actividades de la Familia Imperial en el futuro.
Otro punto notable de la ley enmendada es que las miembros femeninas de la Familia Real ya no tendrán que perder su estatus real después de casarse con civiles. Anteriormente, según las regulaciones actuales, las princesas se convertirían en civiles si se casaban fuera de la Familia Real, lo que provocó que la escala de la Familia Real se redujera continuamente.
Sin embargo, la nueva ley también estipula claramente que los maridos e hijos de las miembros femeninas de la Familia Real no podrán unirse a la Familia Real, sino que seguirán manteniendo su estatus de civiles.
A pesar de muchos cambios, el proyecto de ley aún no regula el principio de sucesión al trono. El gobierno japonés continúa manteniendo la regulación de que solo los hombres de ascendencia materna de la Familia Imperial tienen derecho a suceder al Emperador.
Este es también el contenido más controvertido en muchos años. Algunas opiniones sugieren que Japón debería permitir que las mujeres o las descendientes de la línea femenina sucedan para garantizar el futuro a largo plazo de la Familia Imperial. Sin embargo, este tema no se incluyó en la enmienda de la Ley Imperial recién aprobada.
La enmienda se considera un paso importante para mantener la estabilidad de la Familia Imperial Japonesa, en un contexto en el que la Familia Imperial del país se enfrenta al problema de la escasez de miembros después de décadas.