En una reunión de trabajo con el primer ministro japonés, Sanae Takaichi, el 19 de marzo, cuando un periodista preguntó sobre el hecho de que los aliados no fueron informados previamente sobre la ofensiva contra Irán, el presidente estadounidense Donald Trump enfatizó la importancia del factor sorpresa en el ejército.
Para ilustrar su punto de vista, Trump recordó el incidente de Pearl Harbor en 1941. Dijo que mantener la confidencialidad es clave para garantizar la eficacia de los ataques, al tiempo que señaló que Japón es el país que mejor entiende el valor de la sorpresa en la historia militar.
Esta declaración creó un momento notable en las conversaciones. Los observadores descubrieron que el Primer Ministro Takaichi mantuvo un silencio moderado ante el contenido sensible relacionado con la historia de la Segunda Guerra Mundial. La parte japonesa aún no ha hecho comentarios oficiales sobre la respuesta del Sr. Trump, lo que refleja el enfoque cauteloso de Japón para mantener una sólida asociación estratégica con Estados Unidos, a pesar de las diferencias en los métodos de consulta militar.
La reunión se produce en un contexto en el que Estados Unidos está haciendo esfuerzos para presionar a Japón y sus aliados para que aumenten el apoyo a la seguridad en el Estrecho de Ormuz tras los brotes de conflicto. Washington espera que Tokio pueda desempeñar un papel más activo en la protección de esta arteria marítima vital.
Sin embargo, el Gobierno japonés todavía está considerando cuidadosamente opciones de apoyo para que se ajusten a la Constitución y garanticen su posición diplomática equilibrada en la región de Oriente Medio.
El hecho de que Estados Unidos priorice la confidencialidad en las recientes operaciones militares en Irán muestra una nueva orientación estratégica de la administración Trump: poner la eficacia sobre el terreno por encima del proceso de consulta multilateral habitual.
Actualmente, tanto Estados Unidos como Japón están trabajando para encontrar un terreno común para garantizar que el flujo de energía global no se vea interrumpido por los bloqueos de Irán.