El presidente estadounidense Donald Trump dijo el 21 de febrero que aumentaría el arancel temporal aplicado a casi todas las importaciones a Estados Unidos del 10% al 15%, el nivel máximo permitido por la ley.
La decisión se tomó después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara su programa arancelario anterior con una sentencia del 6 de marzo, alegando que el Presidente había excedido su autoridad al aplicar muchas tasas impositivas elevadas según la ley de emergencia económica.
Inmediatamente después del fallo, Trump anunció un impuesto uniforme del 10%. Sin embargo, en una publicación en la red social Truth Social, anunció que aumentaría al 15% y enfatizó que este es un nivel "bien permitido por la ley y probado".
Según la Casa Blanca, los nuevos impuestos se basan en otra ley, llamada la Cláusula 122, que permite imponer un impuesto máximo del 15%, pero requiere la aprobación del Congreso si se quiere extender más de 150 días. Trump dijo que aprovecharía este tiempo para promover la promulgación de otros impuestos "legalmente apropiados".
La administración estadounidense tiene previsto recurrir a otras dos leyes que permiten la imposición de aranceles de importación a ciertos productos o países específicos, basándose en investigaciones relacionadas con la seguridad nacional o prácticas comerciales injustas.
En el mensaje publicado, Trump afirmó que muchos países han "aprovechado" a Estados Unidos durante décadas sin respuesta, y enfatizó que aumentar los impuestos es una acción necesaria. También mostró que no hay señales de retirada de la guerra comercial global en las horas posteriores al fallo del tribunal.
El presidente de Estados Unidos ha criticado a algunos jueces a su manera y ha afirmado que todavía tiene derecho a imponer impuestos de la manera que considere apropiada. El último movimiento marca un ajuste de la estrategia legal de la Casa Blanca para mantener una política comercial dura en el contexto de enfrentarse a las barreras del sistema judicial.