En consecuencia, las Naciones Unidas han advertido sobre la creciente escasez de agua potable en Kabul, la capital de Afganistán, diciendo que esta crisis plantea serios desafíos para el futuro desarrollo de la ciudad.
Según el informe, la disminución del nivel del agua subterránea, el rápido crecimiento de la población y el cambio climático han aumentado significativamente la presión sobre los recursos hídricos de Kabul, convirtiendo a esta ciudad en una de las áreas urbanas más afectadas de la región.
Los funcionarios dijeron que se están implementando esfuerzos para resolver la escasez de agua potable a través de una serie de grandes proyectos de infraestructura.
Kabul ha estado luchando con la escasez de agua potable durante muchos años. A pesar de los repetidos esfuerzos de las autoridades para mejorar el suministro de agua, este problema sigue siendo un gran desafío para la creciente población de la ciudad, añade el informe.