El 30 de junio (hora de Moscú), los expertos en astronomía continuaron publicando nuevas evaluaciones de objetos celestes que podrían amenazar la Tierra en el futuro.
Según la agencia de noticias TASS, el asteroide llamado 2024 YR4 es actualmente considerado el objeto más peligroso que está siendo rastreado por la comunidad científica, aunque el riesgo de impacto real sigue siendo muy pequeño.
El Sr. Yevgeny Burmistrov, experto en astronomía de la Universidad Estatal de Investigación de Perm (PNRPU) de Rusia, dijo que se está prestando especial atención a este cuerpo celeste porque los cálculos iniciales muestran que es probable que entre en la atmósfera terrestre el 22 de diciembre de 2032.
Según los astrónomos, un asteroide solo se clasifica en el grupo de "peligro potencial" cuando pasa por la órbita terrestre a una distancia inferior a 7,5 millones de km y tiene un tamaño lo suficientemente grande, generalmente de 50 a 100 m.
Actualmente, el interés de la comunidad científica se centra en el asteroide recién descubierto llamado 2024 YR4. Los cálculos preliminares muestran que es probable que entre en la atmósfera terrestre a finales de 2032", dijo Burmistrov.
Enfatizó que si un cuerpo celeste de este tipo cae a la superficie de la Tierra, el nivel de destrucción podría ser muy grave. El alcance del impacto directo se estima en un radio de unos 30 km, equivalente a la escala de una gran ciudad.
Sin embargo, los expertos rusos afirman que la gente no necesita preocuparse demasiado porque la probabilidad de que ocurra una colisión actualmente es solo del 0,0017%, lo que es mucho menor que muchos otros riesgos naturales.
Sin embargo, los científicos todavía se están preparando para el próximo acercamiento de 2024 YR4 en 2028 para recalcular la órbita con mayor precisión y hacer pronósticos más confiables sobre el futuro de este cuerpo celeste.
Según Burmistrov, la humanidad ahora posee tecnologías que inicialmente son lo suficientemente capaces de interferir en las órbitas de asteroides peligrosos si es necesario.
Citó la misión DART de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA), en la que una nave espacial se estrelló directamente contra el asteroide Dimorfos para cambiar su órbita.
Los resultados mostraron que el ciclo orbital de Dimorfos se redujo en unos 30 minutos, y al mismo tiempo la dirección de movimiento de este cuerpo celeste también se desvió miles de kilómetros.
Eso es suficiente para evitar que un cuerpo celeste peligroso choque con la Tierra", comentó Burmistrov.
Los expertos creen que la detección temprana y el seguimiento continuo de asteroides como 2024 YR4 juegan un papel particularmente importante en la estrategia de defensa planetaria de la humanidad.
En el futuro, las tecnologías de ajuste de órbita podrían convertirse en una herramienta clave para ayudar a minimizar los riesgos de las amenazas del espacio.