Si estos planes se ponen en práctica, nos veremos obligados a dar una respuesta correspondiente", advirtió el presidente Putin el 12 de agosto.
El líder ruso enfatizó que la respuesta de Moscú no se limitará a las áreas donde los barcos rusos pueden ser detenidos, "sino a cualquier lugar que consideremos necesario y apropiado, en cualquier lugar, incluida la zona de responsabilidad de la Flota del Pacífico".
Hablando ante los marineros rusos, Putin les pidió que prestaran especial atención a este tema. "La directiva relacionada ha sido emitida al Ministerio de Defensa y el Comando de la Flota del Pacífico ha sido informado de ello, por lo que esperaré propuestas en esta dirección", dijo el jefe de Estado ruso.
El hecho de que la directiva haya sido transferida al Ministerio de Defensa muestra que Moscú no se detiene en el nivel de advertencia verbal, sino que está preparando planes de acción específicos sobre el terreno.
Junto con un mensaje contundente, el presidente ruso afirmó que, al avanzar hacia el objetivo de fortalecer la seguridad nacional, Rusia sigue dispuesta a buscar compromisos aceptables con los países vecinos y amigos. "Estamos dispuestos a hacerlo sobre la base del respeto mutuo de los intereses", aclaró Putin.