El 9 de julio (hora local), según TASS, el ex primer ministro ucraniano Nikolay Azarov dijo que el país no podrá unirse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ni en el presente ni en los próximos 10 años, a pesar de que Kiev está recibiendo un apoyo militar y financiero sin precedentes de los países occidentales.
En la entrevista, Azarov comentó sobre la declaración conjunta después de la Cumbre de la OTAN en Ankara, que ya no menciona el compromiso de admitir a Ucrania en la alianza.
Según él, el hecho de que la OTAN no incluya este contenido en el documento refleja el hecho de que la posibilidad de que Kiev se convierta en miembro oficial de la alianza en un futuro próximo es muy baja.
No creo que nadie admitaría a Ucrania en la OTAN, no solo ahora sino en los próximos 10 años", dijo Azarov.

El ex primer ministro de Ucrania dijo que el país se enfrenta a una serie de problemas graves como la infraestructura devastada por el conflicto, la corrupción prolongada y los problemas de seguridad.
También citó el caso de un empresario ucraniano atacado con bomba en Mónaco la semana pasada, y luego el sospechoso asesinado en Kiev, para argumentar que la situación de seguridad y orden en Ucrania sigue siendo muy compleja.
Según Azarov, estos factores dificultan cada vez más las perspectivas de Kiev de unirse a la OTAN.
Sin embargo, el ex Primer Ministro cree que, en realidad, Ucrania está recibiendo un nivel de apoyo de la OTAN equivalente, incluso superando a muchos estados miembros de la alianza.
Señaló que ningún país de la OTAN ha recibido tanta ayuda financiera como Ucrania en los últimos años.
Además, Kiev también recibe continuamente armas modernas, inteligencia y un fuerte apoyo político de muchos países occidentales.
Según Azarov, en términos de apoyo militar y político, Ucrania ya está siendo tratada casi como un miembro de la OTAN, aunque aún no tiene estatus oficial.
Desde que el conflicto con Rusia se intensificó, los países de la OTAN han afirmado repetidamente que seguirán apoyando a Kiev en términos militares, financieros y de entrenamiento, pero el tema de la admisión de Ucrania sigue siendo un tema de división dentro de la alianza.
Algunos países creen que la adhesión de Kiev en este momento podría arrastrar a la OTAN a una confrontación directa con Rusia, mientras que muchos otros países todavía expresan su apoyo político a la aspiración de Ucrania de unirse.
La declaración de Azarov se produjo en un contexto en el que el futuro de las relaciones entre la OTAN y Ucrania sigue siendo uno de los temas de interés en Europa.