El 3 de enero, el vicepresidente Delcy Rodriguez fue designado por el Tribunal Supremo de Venezuela para ocupar el cargo de presidente interino, despues de que el presidente Nicolas Maduro fuera arrestado en una operacion militar llevada a cabo por Estados Unidos.
El tribunal declaro que Rodriguez asumira "el cargo de Presidenta de la Republica Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nacion".
El Tribunal dijo que continuara discutiendo para "definir un marco legal adecuado, garantizando la continuidad del Estado, las operaciones de gobierno y la proteccion de la soberania en el contexto de la ausencia del Presidente de la Republica".
Anteriormente, Rodriguez habia convocado al Consejo de Defensa Nacional, inmediatamente despues de que Estados Unidos anunciara el lanzamiento de una operacion militar en Venezuela y el arresto del presidente Maduro.
Ella enfatizo que Venezuela esta dispuesta a proteger su soberania y sus recursos.

Segun las ultimas cifras actualizadas de un alto funcionario venezolano, al menos 40 personas, incluidos militares y civiles, murieron en el ataque de Estados Unidos el 3 de enero. Anteriormente, Rodriguez tambien confirmo victimas, pero no ha publicado cifras especificas.
El movimiento militar de Estados Unidos se ha enfrentado a una ola de criticas de la comunidad internacional, con muchos paises y organizaciones pidiendo respeto al derecho internacional y evitar aumentar las tensiones. Australia y Nueva Zelanda expresaron su preocupacion, enfatizaron el papel del dialogo y las soluciones diplomaticas, y apoyaron un proceso de transicion pacifica y democratica en Venezuela.
La ONU tambien advirtio. El Alto Comisionado de Derechos Humanos, Volker Türk, enfatizo que la proteccion del pueblo venezolano debe ser un principio constante para todas las acciones, mientras que el Secretario General, Antonio Guterres, expreso su preocupacion por el riesgo de inestabilidad regional y el peligroso precedente de la accion militar. Ante este desarrollo, Venezuela ha solicitado oficialmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que convoque una sesion de emergencia, prevista para el 5 de enero.