El 9 de marzo, el primer ministro australiano Anthony Albanese confirmó la información anterior, diciendo que los jugadores habían sido llevados a un lugar seguro después de completar los trámites relacionados. Según Albanese, las autoridades australianas han estado trabajando en este asunto durante un tiempo antes de tomar una decisión.
El jefe del Gobierno australiano también dijo que el país está dispuesto a considerar apoyar a otros miembros de la selección femenina iraní si tienen la necesidad de quedarse. Sin embargo, la decisión final sigue siendo para cada jugadora individual.
Anteriormente, algunas organizaciones e individuos habían pedido al gobierno australiano que considerara asilo a los jugadores iraníes por temor a que pudieran correr riesgos si regresaban a casa. Las controversias surgieron después de que algunos jugadores no cantaran el himno nacional antes del primer partido del equipo en el torneo.
Según la periodista deportiva Raha Pourbakhsh, al menos 7 jugadoras de la selección femenina de Irán han abandonado el hotel donde se alojaba el equipo durante el torneo. De ellas, 5 han solicitado asilo, mientras que otros dos jugadores aún no tienen rastro.
La fuente también dijo que Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán, no recibió una visa cuando planeaba ir a Australia para trabajar con la selección nacional.