Con el fútbol profesional, el valor de un jugador no son solo las cifras en el contrato, sino también el potencial de desarrollo en el futuro. Sin embargo, mirando la situación actual del fútbol vietnamita, se puede ver más claramente la paradoja de que los jugadores están "encarcelados" en contratos de miles de millones de VND en el país.
Para un jugador de veinte años, recibir ofertas con primas de fichaje y altos salarios es una tentación irresistible. Económicamente, es una garantía. Pero estratégicamente, esto podría ser una "dulce trampa".
Cuando el nivel de la V.League todavía está lejos del nivel de fútbol de alto nivel en Asia, quedarse demasiado tiempo hará que el pensamiento y la intensidad del juego de los jugadores alcancen pronto el techo. Los jugadores jóvenes eligen priorizar los ingresos nacionales en lugar de aventurarse en el extranjero, están eligiendo la opción de "ganarse el capital" en lugar de invertir en el futuro. Una estrella puede ganar miles de millones a los veinte años en Vietnam, pero si no se templa en un entorno más duro, su valor profesional puede decaer fácilmente cuando tiene solo unos 26-27 años.
El problema de ir al extranjero ha sido durante mucho tiempo una obsesión del fútbol vietnamita. Sin embargo, el fracaso de las generaciones anteriores no debería ser una barrera, sino una lección para replanificar la estrategia. Una estrategia muy específica, desde priorizar la elección de qué torneo es apropiado hasta los términos del contrato, y luego necesita un equipo de consultoría, apoyo, comunicación, construcción de marca...
Para que los jugadores jóvenes se atrevan a arriesgarse, no se puede confiar solo en su voluntad personal. Los clubes también necesitan cambiar su mentalidad de "poseer activos" a "invertir y rotar". En lugar de mirar la temporada de compras y solo ver el precio vinculado a los jugadores extranjeros, mientras que los jugadores nacionales solo se transfieren libremente o ceden y se entristecen.
El camino para escapar de la "zona de confort" siempre está lleno de riesgos, pero ese es el camino para que un joven jugador se convierta en una estrella de talla continental. Si seguimos apreciando las "perlas crudas" en la vitrina de la liga nacional a precios virtuales, podemos tener jugadores ricos, pero siempre faltarán verdaderos guerreros capaces de llevar el fútbol vietnamita lejos.