La derrota por 0-1 ante España en la final de la Copa Mundial de 2026 no solo hizo que Argentina perdiera la oportunidad de defender el campeonato, sino que también dejó muchas controversias sobre el estilo de juego y el comportamiento de los jugadores.
Después del partido en el estadio MetLife, el ex árbitro de la FIFA Keith Hackett criticó al centrocampista Leandro Paredes y pidió a la FIFA que impusiera una suspensión de hasta 10 partidos a este jugador.
En la final, Argentina recibió 6 tarjetas amarillas y 1 tarjeta roja, y cometió un total de 25 faltas. Paredes fue uno de los jugadores que llamó la atención cuando tuvo continuamente entradas feroces, discusiones con el árbitro y choques con jugadores españoles. Después del pitido final, el centrocampista de Boca Juniors también participó en una situación de altercado entre jugadores de ambos equipos.
El Sr. Hackett, ex presidente de PGMOL (Organismo de Gestión de Árbitros Profesionales de Inglaterra), cree que la FIFA necesita tomar medidas estrictas.
Estoy totalmente de acuerdo en que Paredes debe ser suspendido. En mi opinión, la sanción mínima debería ser de 10 partidos. Este es el escenario más grande del fútbol mundial y lo que está sucediendo es inaceptable", comentó Hackett.
El ex árbitro de la FIFA también expresó su decepción por la calidad profesional de la final, diciendo que el enfrentamiento se vio afectado por demasiadas faltas y situaciones tensas entre los jugadores de ambos equipos.
Esta no es la primera vez que Paredes se ve envuelto en controversias en la Copa Mundial. En los cuartos de final de la Copa Mundial de 2022 contra Holanda, este centrocampista reaccionó cuando disparó el balón hacia el banquillo del oponente y tuvo muchas acciones provocativas después de la tanda de penaltis.
Según el Sr. Hackett, la FIFA necesita enviar un mensaje contundente para proteger la imagen y el espíritu de juego limpio del fútbol.
En la historia de la Copa Mundial, la FIFA ha aplicado sanciones adicionales por comportamientos graves. Un ejemplo típico es Luis Suárez, que fue suspendido por 9 partidos internacionales y prohibido participar en todas las actividades futbolísticas durante 4 meses después de morder a Giorgio Chiellini en la Copa Mundial de 2014. Anteriormente, Mauro Tassotti fue suspendido por 8 partidos tras golpear con el codo a Luis Enrique en la Copa Mundial de 1994, mientras que José Batista recibió una sanción de 3 partidos tras una tarjeta roja en la Copa Mundial de 1986.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido un anuncio oficial sobre la posibilidad de abrir procedimientos disciplinarios adicionales para Leandro Paredes después de la final de la Copa Mundial de 2026.