En el partido que tuvo lugar la noche del 6 de agosto, la selección rusa de fútbol sala mostró una fuerza superior al ganar 7-1 contra la selección tailandesa de fútbol sala. Este resultado ayudó al equipo del país de los abedules a tener 9 puntos después de 4 partidos para ganar el campeonato.
Mientras tanto, la selección vietnamita de fútbol sala terminó el torneo con 8 puntos y ganó el subcampeonato. El día anterior, el equipo del entrenador Diego Raul Giustozzi empató 3-3 con Tailandia en un partido emotivo. Perdiendo 0-3 después de la primera mitad, la selección vietnamita de fútbol sala aún implementó persistentemente la táctica de power-play para marcar tres goles consecutivos gracias a Châu Đoàn Phát, Từ Minh Quang y Đa Hải, manteniendo así 1 valioso punto.
A lo largo del torneo, la selección vietnamita de fútbol sala mantuvo un récord invicto con resultados de empate 2-2 con Rusia, victoria 4-1 sobre Nueva Zelanda, victoria 2-1 sobre Afganistán y empate 3-3 con Tailandia. Esta es una actuación positiva de la selección en el proceso de preparación para los próximos torneos importantes.
Además de los resultados profesionales, el torneo también brinda la oportunidad para que el cuerpo técnico revise la plantilla y cree condiciones para que muchos jugadores jóvenes acumulen experiencia en competiciones internacionales. El estilo de juego de la selección vietnamita de fútbol sala también muestra muchas señales positivas en la capacidad de organizar la defensa, cambiar de estado y la flexibilidad en la implementación de tácticas.
Con la contundente victoria sobre Tailandia, la selección rusa de fútbol sala ganó el campeonato, mientras que el equipo anfitrión solo ocupó el tercer lugar general. El subcampeonato es un trampolín importante para que la selección vietnamita de fútbol sala continúe perfeccionando su fuerza, apuntando a grandes objetivos en el futuro.