Antes del partido, Omán fue mejor valorado al ocupar el puesto 79 en la clasificación de la FIFA, mientras que Indonesia ocupa el puesto 122 del mundo. Sin embargo, el equipo de las diez mil islas tuvo una actuación impresionante para crear una victoria convincente ante el representante de Asia Occidental.
Con la ventaja de jugar en casa y una fuerza con muchos jugadores que juegan en Europa, Indonesia entró en el partido con confianza y pronto creó una presión significativa sobre el campo contrario. En el minuto 13, desde un tiro libre en la banda izquierda de Nathan Tjoe-A-On, Justin Hubner saltó alto y cabeceó con precisión para abrir el marcador para el equipo local.
El gol tempranero ayudó a Indonesia a jugar con más entusiasmo. Mientras que Omán tuvo dificultades ante el juego rápido y decisivo del equipo local, Garuda continuó marcando la diferencia en el minuto 27. Ole Romeny aprovechó una jugada confusa en la banda izquierda de la defensa de Omán antes de entrar en el área penal y rematar con precisión, elevando el marcador a 2-0.
Omán tuvo la oportunidad de reducir la diferencia en el minuto 36 cuando recibió un penalti tras la falta de Justin Hubner en el área penal. Sin embargo, el portero Emil Audero detuvo brillantemente el disparo de Hatem Sultan Alru Shadi, ayudando a Indonesia a mantener la ventaja antes del descanso.
Al comienzo de la segunda parte, el equipo local continuó manteniendo el dominio. En el minuto 55, Ragnar Oratmangoen remató el balón a quemarropa tras un centro favorable de Ivar Jenner para marcar el tercer gol para Indonesia.
En el tiempo restante, Indonesia controló bien el partido y no permitió que Omán creara muchas oportunidades peligrosas. El equipo local mantuvo la portería a cero para cerrar una convincente victoria por 3-0.
Este resultado sigue mostrando el progreso del fútbol indonesio en los últimos tiempos, especialmente con la fuerza de jugadores naturalizados y los jóvenes talentos que están jugando de forma destacada.