El precio mundial del oro cerró la semana de negociación con una caída de alrededor del 2,5%, registrando la semana de mayor caída en las últimas seis semanas. Aunque la inflación en Estados Unidos muestra signos de enfriamiento, el mercado todavía está bajo la presión del aumento de los precios del petróleo y se espera que las tasas de interés se mantengan altas durante más tiempo.
El precio del oro al contado cerró la semana en 4.017,30 USD/onza, mientras que el contrato de oro para entrega en agosto fue de 3.973,10 USD/onza. Durante la semana, el precio del oro fluctuó varias veces en torno a la marca de 4.000 USD/onza.
El informe del índice de precios al consumidor (IPC) de junio de EE. UU. muestra que la tasa de aumento de precios se ha ralentizado, lo que contribuye a aliviar las preocupaciones de que el conflicto entre EE. UU. e Irán creará un impacto prolongado en la inflación. Sin embargo, esta psicología positiva no duró cuando los precios del petróleo volvieron a superar los 80 dólares por barril en el contexto de las crecientes tensiones militares en Oriente Medio.
Según la información publicada, Estados Unidos continúa expandiendo la campaña de ataques aéreos contra Irán, mientras que Teherán responde con ataques contra bases estadounidenses en Oriente Medio. Esta evolución aumenta las preocupaciones de que el suministro mundial de energía pueda interrumpirse. Por lo tanto, el precio del petróleo Brent subió más del 14% en la semana.
La preocupación por el aumento de la inflación debido a los precios de la energía ha reforzado las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) pueda seguir manteniendo una política monetaria restrictiva. Las altas tasas de interés reducen el atractivo del oro. Junto con eso, el dólar estadounidense que sube por segunda sesión consecutiva también hace que el oro sea más caro para los compradores que poseen otras monedas.
El mercado valora actualmente entre un 53,3% y un 56% la posibilidad de que la Fed aumente las tasas de interés en la reunión de septiembre, según la herramienta CME FedWatch. Además, el mercado también está siguiendo de cerca las nuevas señales de inflación a medida que los precios del petróleo siguen fluctuando.
El precio del oro es actualmente entre un 25 y un 30% inferior al máximo establecido a finales de enero. Aunque se ha ajustado fuertemente, el mercado sigue viéndose afectado por las expectativas de tipos de interés, la evolución del dólar estadounidense, los rendimientos de los bonos y los riesgos geopolíticos.
La próxima semana, cuando el calendario de publicación de datos económicos no tenga muchos eventos notables, la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) se convertirá en el centro de atención del mercado. Las previsiones actuales sugieren que el BCE probablemente mantendrá las tasas de interés sin cambios después del aumento en junio, al tiempo que deja abierta la posibilidad de ajustar la política en las próximas reuniones.