En los últimos días, la historia de una empresa de medios que anunció que poseía los derechos de autor de artistas de IA y orientó a estos artistas de IA a participar en la producción de películas y contenido en línea como personas reales está causando revuelo en la opinión pública.
El primer punto controvertido proviene del factor imagen. Muchas opiniones sugieren que los rostros de IA muestran signos de "injerto" de las características de actores famosos como Zhao Jinmai, Zhao Liying, Zhang Zifeng o Liang Jie. Esto genera preocupación por los derechos de imagen, y al mismo tiempo hace que el público se sienta poco natural, siendo comparado con un "cara masiva" sin identidad propia.
Sin embargo, el problema no radica solo en "quién se parece", sino más profundamente en la preocupación por los medios de vida. Se prevé que el desarrollo de la IA tenga un impacto directo en la estructura de la industria cinematográfica, especialmente en el grupo de actores secundarios y extras, que ya están en una posición precaria.
Cuando la IA puede reemplazar pequeños papeles a bajo costo, sin horario ni remuneración, el camino de los papeles secundarios a los papeles principales de muchas personas corre el riesgo de ser cortado.
En el contexto de que la industria del contenido digital está bajo la presión de "reducir costos, aumentar la eficiencia", la IA se está convirtiendo rápidamente en una opción atractiva para los fabricantes.
Algunas plataformas incluso han comenzado a fomentar la producción de contenido utilizando IA mediante políticas de apoyo financiero. Esto aumenta aún más la preocupación de que el factor humano pueda ser subestimado en el proceso de producción.
Desde la perspectiva del público, muchas personas comentan que la actuación de la IA es "insensible", " rígida", creando una sensación de extrañeza. Esta es una manifestación típica del Efecto del Valle Extraño cuando una entidad se parece más a los humanos pero no es perfecta, lo que hace que sea aún más incómodo.
De hecho, la esencia de la actuación tradicional es una combinación de experiencia personal, emoción y elementos que no se pueden repetir. Mientras tanto, la IA solo reproduce datos que han sido entrenados, careciendo de profundidad psicológica e inspiración, factores que crean el "alma" del personaje. Cuando las emociones son reemplazadas por algoritmos, el público siente fácilmente que el contenido se vuelve sin alma.
También se plantea otra preocupación: si la IA no solo interpreta papeles sino que también escribe guiones, edita películas, hace doblaje e incluso crea interacción con el público, toda la cadena de producción de contenido podría volverse cerrada. En ese caso, el papel de las personas tanto en la producción como en el consumo de contenido se reducirá significativamente.
Sin embargo, muchas opiniones en la industria creen que la IA difícilmente puede reemplazar completamente a los actores reales. Al igual que la animación o los efectos especiales cinematográficos, la IA puede convertirse en una herramienta de apoyo o una línea de productos propia, pero la necesidad de emociones reales y conexión humana aún existe.
La fuerte reacción del público, por lo tanto, no es simplemente "resistencia a la tecnología", sino que refleja una preocupación más profunda: cuando todo puede ser reemplazado, ¿cómo se redefinerán los valores humanos?