Explotación de materiales disponibles
El punto en común de estos proyectos no radica en los efectos especiales o la puesta en escena sensacionalista, sino en la forma en que vuelven al material familiar: las historias folclóricas y misteriosas que han existido en la vida de los vietnamitas a través de muchas generaciones.
Cerdo de cinco patas" se inspira en la creencia popular en el Sur sobre los cerdos que traen mala suerte. Según la tradición oral, cualquier familia que cría, sacrifica o comercia con este tipo de cerdo puede sufrir desastres, incluso "accidentes laborales". Por lo tanto, muchas personas eligen llevar a estos animales a los templos para cuidarlos, incluso construir tumbas cuando mueren.
Esos detalles aparentemente misteriosos se convierten en la "semilla" para que el equipo de guionistas se desarrolle en un mundo cinematográfico inquietante pero también muy cercano a la conciencia vietnamita.
Según el guionista Quốc Nguyễn, la mayor dificultad al explotar el material espiritual no es crear una historia aterradora, sino comprender cómo las personas en la comunidad perciben esa creencia. El escritor está obligado a "vivir" con la cultura, interactuar con las personas, las creencias para evitar una visión superficial o impositiva.
Mientras tanto, la película "Phí phông: Quỷ máu rừng thiêng" también registró un nivel de ingresos récord al alcanzar casi 180 mil millones de VND (hasta la tarde del 4 de mayo). La película "Quỷ nhập tràng 2" también superó la marca de 100 mil millones de VND después de un corto tiempo en los cines.
Este punto de vista muestra un cambio claro: el elemento espiritual ya no es la capa de "decoración" para las películas de terror, sino que se convierte en la base para construir conflictos, el destino de los personajes y todo el mundo cinematográfico.
Valor cultural: "la columna vertebral" de la historia
Si antes, la cultura en las películas solía desempeñar solo el papel de escenario, en las obras recientes, se ha convertido en la "coLUMNA VERTEBRAL" del guion.
En "Hío năm móng", el espacio de la película está construido a partir de muchas capas culturales como el budismo Nam Tông Khmer, la creencia en la Diosa Madre, junto con formas de arte popular como la danza Apsara, la danza Chằn o Bóng Rỗi. Estos elementos no solo crean color sino que también contribuyen a dar forma al miedo, la fe y la elección de los personajes.
Del mismo modo, "Phí phông: Quỷ máu rừng thiêng" no solo trata sobre un "demonio", sino que también refleja el sistema de creencias y la estructura social de la comunidad de las tierras altas. El miedo en la película no proviene de la forma extraña, sino de la "normalidad a lo aterrador", cuando el mal puede ocultarse en las propias personas familiares que las rodean.
Este es también un punto de diferencia importante de las películas de terror vietnamitas actuales en comparación con el período anterior. En lugar de imitar fórmulas extranjeras con simples escenas de aterramiento, los cineastas están encontrando una "fórmula propia": Explotar los recuerdos culturales colectivos.
Sin detenerse en el elemento folclórico, muchas obras también incorporan proactivamente temas modernos para aumentar la conectividad con el público. En "Heo năm móng", el equipo incluye en la historia temas como el extremismo de la comunidad en línea, la situación de la búsqueda de visitas a pesar de todo. En consecuencia, "el demonio" no es el centro absoluto, sino solo una consecuencia de la ambición, el error y la elección de las personas.
Se puede ver que el éxito de "Heo năm móng", "Phí phông: Quỷ máu rừng thiêng" o muchos otros proyectos anteriores ha abierto una dirección clara para el cine vietnamita: explotar el material folclórico con respeto y profunda comprensión.