Llevar los valores a la vida social
Este es un paso para concretar las políticas del Partido, la Asamblea Nacional y el Gobierno sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, al tiempo que establece un mecanismo de implementación unificado desde el nivel central hasta el nivel de base.
El objetivo del plan no se limita a definir valores orientativos, sino que lo más importante es llevar esos valores a la vida social, convirtiéndolos en la base para el desarrollo de las personas, las familias, las comunidades y el país.
Según el plan, el sistema de valores nacionales, el sistema de valores culturales, el sistema de valores familiares y las normas del pueblo vietnamita deben estar estrechamente vinculados al proceso de construcción y perfeccionamiento de las instituciones, la práctica cultural en la vida, el desarrollo socioeconómico, la garantía de la defensa nacional, la seguridad y la integración internacional.
Un punto notable es que los sistemas de valores se concretarán en criterios y normas de conducta adecuados para cada objeto, campo y localidad. Estos criterios deben ser potencializados, evaluar los resultados de la implementación y, al mismo tiempo, integrarse en los programas, estrategias y planes de desarrollo de los ministerios, sectores y localidades.
Esto muestra que la implementación de sistemas de valores no es una actividad de propaganda general, sino que apunta a estándares específicos, que pueden ser inspeccionados, supervisados y evaluados en la práctica.
El plan también requiere que la implementación no genere aparatos organizativos ni procedimientos administrativos, garantice la viabilidad, evite la formalidad y el desperdicio de recursos.
Los humanos son el centro, la familia es la base.
Según la Decisión, la implementación del plan toma la formación y el desarrollo humano integral como centro. El pueblo vietnamita es tanto un sujeto práctico, difundiendo valores, como el objetivo más alto del proceso de desarrollo.
Los estándares del ser humano vietnamita se definen como las siguientes cualidades: patriotismo, unidad, autosuficiencia, afecto, honestidad, responsabilidad, disciplina y creatividad. Estas son cualidades que deben nutrirse y cultivarse en la familia, la escuela, la agencia, la empresa y la comunidad social.
En el contexto de que el país entra en una nueva etapa de desarrollo, estas cualidades son de especial importancia. El patriotismo no es solo un sentimiento, sino también un sentido de responsabilidad con el trabajo, la comunidad y la Patria. La autosuficiencia no es solo la aspiración de superación de cada individuo, sino también la capacidad de autonomía de la nación. La creatividad no es solo un requisito de la ciencia y la tecnología, sino también un motor para la innovación en la gestión, la producción, la educación, la cultura y la vida.
La familia se identifica como el primer entorno para formar y nutrir el carácter humano. El sistema de valores familiares incluye prosperidad, felicidad, progreso y civilización. Estos son los valores fundamentales para construir cada familia para que se convierta en un lugar para fomentar el amor, la igualdad, la responsabilidad y la conexión entre los miembros.
La cultura es el motor del desarrollo
El sistema de valores culturales se define con cuatro elementos centrales: etnia, democracia, humanidad y ciencia. Esta es la base espiritual de la sociedad, que nutre la bondad, la honestidad, la tolerancia, el pensamiento científico y la capacidad creativa.
El plan enfatiza el requisito de promover la buena identidad cultural de las etnias, combinando armoniosamente los valores tradicionales con los valores modernos, entre la identidad nacional y la esencia de la cultura humana.
En el proceso de integración internacional, la cultura no es solo un campo que necesita ser preservado, sino también un recurso endógeno y una ventaja competitiva nacional. Los valores culturales, si se promueven en la dirección correcta, pueden contribuir a posicionar la marca nacional, desarrollar la industria cultural, el turismo, la creatividad y, al mismo tiempo, mejorar la fortaleza blanda de Vietnam.
El plan también establece el requisito de vincular la implementación de sistemas de valores con la aplicación de ciencia, tecnología, innovación y transformación digital. Esta es una dirección adecuada en el contexto de que los valores culturales no solo se difunden a través de instituciones tradicionales, sino también a través de plataformas digitales, redes sociales, productos de medios, educación en línea e industrias creativas.
Además de promover los aspectos positivos, el plan también tiene como objetivo construir un entorno cultural saludable y civilizado; prevenir proactivamente la degradación de la moral y el estilo de vida; mejorar la resistencia de las personas ante los impactos negativos de la sociedad.
Sistema de valor nacional orienta la aspiración de desarrollo
El sistema de valores nacionales incluye los valores: paz, unidad, independencia, pueblo rico, país fuerte, democracia, justicia, civilización y felicidad. Estos son valores que orientan los ideales, los objetivos y las aspiraciones de desarrollo del país.
Estos valores contribuyen a fomentar el patriotismo, la conciencia cívica, el espíritu de unidad, la autosuficiencia, la automejora y la responsabilidad de construir y proteger la Patria.
El punto central del plan es colocar los cuatro sistemas de valores en una relación estrecha y unificada. El sistema de valores nacionales juega un papel en la orientación de los objetivos, ideales y aspiraciones de desarrollo; la cultura crea un entorno para que los valores sean recibidos y promovidos; la familia es el lugar para formar y preservar los valores; las personas son el centro, el sujeto que practica y difunde esos valores.
Para una implementación efectiva, la Decisión requiere fortalecer el papel de liderazgo de los comités del partido y las organizaciones del partido; mejorar la responsabilidad de los jefes de todos los niveles y sectores. La implementación debe movilizar la participación de todo el sistema político y toda la sociedad, y al mismo tiempo fortalecer la coordinación intersectorial, la descentralización y la delegación de poder apropiadas.
Junto con eso, se debe prestar atención al trabajo de inspección, supervisión y evaluación de los resultados de la implementación. Los buenos modelos y las formas creativas de hacer las cosas deben ser elogiados y replicados de manera oportuna; las dificultades y obstáculos en el proceso de implementación deben eliminarse para garantizar que el plan sea sustancial.
La promulgación del Plan para implementar sincrónicamente los sistemas de valores es un paso importante en el proceso de construcción de una cultura vietnamita avanzada, rica en identidad nacional; al mismo tiempo, despertar la aspiración de desarrollar un país próspero y feliz.
En la nueva etapa, el desarrollo no solo se mide por el crecimiento económico, sino también por la calidad humana, la sostenibilidad de la familia, la vitalidad de la cultura y la capacidad de difundir buenos valores en la sociedad. Cuando los sistemas de valores se concretan y se practican en la vida cotidiana, será una base sólida para que Vietnam se desarrolle de forma rápida, sostenible e integre con más confianza con el mundo.