En una sesión de intercambio con el público en su canal personal, la actriz dijo que una vez tuvo la oportunidad de sentarse en la misma silla de jurado con Trấn Thành y muchos otros artistas como Việt Hương. En las sesiones de intercambio, notó que la mayoría del público, especialmente los jóvenes, a menudo se concentran en pedir fotos e interactuar con rostros "de moda" como Trấn Thành o Việt Hương. Sin embargo, en lugar de sentirse triste, Việt Trinh sintió que era completamente normal.
Según ella, cada artista tiene su propio período de apogeo, y el hecho de que el público ame a los rostros jóvenes es una ley inevitable del mundo del espectáculo. "No tengo nada de qué envidiar a Trấn Thành. Por el contrario, también me siento feliz y admiro a los jóvenes porque están haciendo muy bien su trabajo", compartió Việt Trinh.
Incluso, la actriz también contó un recuerdo interesante: una vez tomó la iniciativa de llevar a su hijo a pedir una foto con Trấn Thành. Según ella, no solo a su hijo, sino también a muchos niños pequeños de su familia aman mucho al presentador masculino.
Además, Việt Trinh también habló abiertamente sobre el pasado de la gloria. Cuando se le preguntó si estaba triste por no poder mantener el atractivo como antes, dijo que no le daba mucha importancia a este tema. En este momento, lo que más desea es una vida pacífica, sin la presión de la fama.
La actriz compartió con humor: "Mucha gente dice que estoy fuera de tiempo, pero estoy feliz porque tengo que tener tiempo para terminar". La frase es sencilla pero muestra su confianza y actitud positiva ante los cambios en su carrera.
Việt Trinh afirma que es muy consciente de la ley de "bambú viejo, brotes de bambú". Según ella, el hecho de que la generación de artistas jóvenes reemplace gradualmente a la generación anterior es necesario para que el arte se desarrolle.
Después de muchos años de actividad artística, Việt Trinh actualmente aparece poco en proyectos de entretenimiento, dedicando mucho tiempo a su familia y a su vida personal. Esta elección no la decepciona, sino que, por el contrario, aporta suavidad y tranquilidad.