Para los trabajadores, especialmente aquellos que trabajan a alta intensidad o por turnos, controlar el peso y reducir la grasa no solo está relacionado con el ejercicio, sino que también depende en gran medida de la dieta.
Una pregunta común es si se debe comer antes de acostarse o no, si se debe, qué refrigerios se deben elegir para no aumentar el almacenamiento de grasa.
La realidad muestra que una comida ligera razonable antes de acostarse puede ayudar a controlar el hambre y estabilizar el metabolismo, en lugar de causar aumento de peso como muchas personas temen.
En primer lugar, los trabajadores deben priorizar los alimentos ricos en proteínas y bajos en azúcar. La proteína ayuda a mantener la masa muscular y crea una sensación de saciedad duradera, y también tiene un efecto térmico más alto que las grasas y los carbohidratos, lo que significa que el cuerpo consume más energía para digerir. Un tarro de yogur natural, especialmente el yogur griego, es una opción adecuada porque contiene proteínas y bacterias beneficiosas que apoyan la digestión.
En segundo lugar, se puede combinar una pequeña cantidad de grasas saludables para estabilizar el azúcar en sangre durante la noche. Un puñado pequeño de almendras o nueces proporciona grasas insaturadas y magnesio, lo que ayuda a relajar el cuerpo y mejorar la calidad del sueño. Sin embargo, la dieta debe controlarse estrictamente porque los frutos secos tienen una alta densidad de energía.
Las verduras o frutas bajas en azúcar también son opciones razonables. Los pepinos, los tomates cherry o un poco de pomelo pueden ayudar a reducir los antojos sin proporcionar demasiadas calorías. Sin embargo, se deben evitar las frutas demasiado dulces por la noche porque pueden aumentar el azúcar en sangre.
Lo más importante es la energía total del día. Si el trabajador ha consumido suficientes calorías y todavía come más antes de acostarse, el cuerpo puede tener exceso de energía y acumular grasa. Por lo tanto, las comidas ligeras deben ser solo de alrededor de 100-200 kcal, comer al menos 30-60 minutos antes de acostarse.
Los trabajadores pueden comer ligeramente antes de acostarse si eligen alimentos ricos en proteínas, bajos en azúcar y controlan las porciones de manera razonable. Combinado con ejercicio regular y dormir lo suficiente, este hábito puede apoyar el proceso de reducción de grasa de manera sostenible y científica.