El grupo de defensa Lockheed Martin (una de las principales empresas de tecnología aeroespacial del mundo de Estados Unidos) acaba de anunciar la prueba exitosa de un nuevo sistema de lanzamiento de misiles llamado GRIZZLY, una plataforma de lanzamiento oculta en un contenedor de transporte de solo unos 3 metros de largo.
Este sistema permite lanzar misiles AGM-114 Hellfire verticalmente desde el interior del contenedor, marcando la primera vez que integra con éxito tanto el fuego real como el mecanismo de lanzamiento de este tipo.
Según el fabricante, GRIZZLY cumple plenamente con los requisitos de órbita y precisión en las pruebas.
Un punto notable es que GRIZZLY se desarrolló en solo 6 meses, basándose en plataformas probadas como el sistema de lanzamiento M299.
El diseño tipo contenedor facilita el transporte del sistema, el despliegue rápido y reduce significativamente las necesidades logísticas.
Más importante aún, el camuflaje en contenedores ayuda a reducir las señales de reconocimiento en el campo de batalla, aumentando la capacidad de supervivencia ante los sistemas de reconocimiento y ataque del enemigo.
El sistema también puede integrarse con muchas plataformas de mando y control diferentes, actuando como un botón de fuego flexible en muchos escenarios de combate.
Según Randy Crites, vicepresidente senior program de Lockheed Martin, esta prueba muestra la capacidad de desarrollar rápidamente soluciones de combate adaptadas a la nueva amenaza.
El misil HELLFIRE pesa unos 50 kg, mide 163 cm de largo y es capaz de atacar múltiples objetivos como vehículos blindados, sistemas de defensa aérea, patrulleras o infantería.
Con una ojiva polivalente y capacidad de ataque desde muchos ángulos, este tipo de misil es adecuado tanto para entornos urbanos como para terrenos abiertos.
HELLFIRE también está diseñado para mantener la capacidad de rastrear objetivos en condiciones adversas como polvo, humo o vapor de mar, y también puede capturar objetivos automáticamente si están temporalmente obstruidos.
Después de las pruebas iniciales, Lockheed Martin espera continuar coordinándose con el gobierno de Estados Unidos para completar el sistema, con el objetivo de una implementación práctica en un futuro próximo.