Este sistema fue desarrollado conjuntamente por dos grandes grupos de defensa franceses, ArianeGroup y Thales, y se llama FLP-T 150.
El sistema tiene la capacidad de atacar objetivos a una distancia de hasta 150 km, lo que ayuda al ejército francés a llevar a cabo misiones de fuego de precisión de largo alcance que antes eran limitadas.
Según los desarrolladores, el FLP-T 150 utiliza munición de alta velocidad con una arquitectura tecnológica relacionada con los sistemas balísticos, lo que permite aumentar significativamente el alcance y la precisión.
Gracias a ello, el sistema puede apoyar operaciones de ataque en profundidad al territorio enemigo, al tiempo que aumenta la capacidad de disuasión en situaciones de conflicto de alta intensidad.
Un punto destacado del FLP-T 150 es el sistema de lanzamiento modular tipo contenedor.
Los tubos de lanzamiento se colocan en contenedores montados en plataformas elevadoras hidráulicas, lo que simplifica el proceso de despliegue y carga de municiones.
Esta configuración permite reemplazar rápidamente los módulos de munición, acortar el tiempo de preparación entre disparos y mejorar la movilidad del sistema.
Según funcionarios de defensa, el nuevo diseño presta especial atención a la capacidad de operar en entornos de campo de batalla complejos, incluidas áreas afectadas por interferencias electrónicas o disputas de alta intensidad.
La movilidad, la capacidad de expansión y la rápida recuperación después del combate se consideran las principales ventajas de este sistema.
Otra característica notable es que el FLP-T 150 se desarrolló sin utilizar componentes estadounidenses, por lo que no está sujeto a las regulaciones de las Regulaciones Internacionales sobre Tráfico de Armas (regulaciones estadounidenses que regulan la importación y exportación de artículos, servicios y datos técnicos relacionados con la defensa).
Esto ayuda a Francia a tener más flexibilidad en la implementación y exportación del sistema en el futuro.
Este sistema forma parte del programa Frappe Longue Portée Terrestre, iniciado por el Ministerio de Defensa francés en 2023 para reforzar la potencia de fuego de precisión de largo alcance del país.
El programa tiene como objetivo desarrollar una nueva generación de armas para reemplazar el sistema de artillería de cohetes existentes del ejército francés, el Lance-Roquette Unitaire.
El coste total del proyecto se estima en unos 600 millones de euros, con el plan de entregar el primer lote de al menos 13 lanzadores en 2030.
Se espera que un vuelo de prueba del sistema se lleve a cabo a finales de este año, marcando un paso importante en el proceso de perfeccionamiento de la capacidad de artillería de largo alcance de Francia.