La empresa estadounidense de tecnología de defensa - Base Molecular Resonance Technologies (BMRT) está promoviendo un nuevo método de detección que podría cambiar la forma en que las fuerzas militares rastrean los vehículos aéreos no tripulados (UAV) que transportan explosivos.
La compañía dijo que el sistema se llama Base Molecular Resonance (BMR), que funciona estimulando e identificando los signos moleculares característicos de cada tipo de material, determinando así con precisión la sustancia que transporta el UAV.
A diferencia de muchas soluciones actuales que se centran en el seguimiento de las señales de comunicación, las emisiones o las características de vuelo de los drones, el BMR dirige la atención directamente a la carga útil.
Esto permite al sistema no solo detectar los UAV, sino también evaluar el nivel de peligro del objeto transportado.
En una prueba reciente, el sensor BMR detectó con éxito un propulsor de nitrocelulosa dentro de una bala de 9 mm montada en un UAV atado. Según BMRT, la capacidad de reconocimiento se mantiene cuando el dispositivo vuela a una altitud de más de 61 metros.
Lee Duke, cofundador y presidente de BMRT, dijo que las amenazas aéreas están cambiando muy rápidamente. Muchas fuerzas en el mundo están utilizando cada vez más UAV pequeños, de bajo costo pero capaces de transportar ojivas o explosivos peligrosos.
Los competidores están cambiando a plataformas más pequeñas, más baratas y más fáciles de reemplazar, pero aún pueden llevar consigo un poder destructivo significativo. Estas pruebas son un paso importante para cambiar la forma en que detectamos y previmos las amenazas en el futuro", comentó Lee Duke.
Según BMRT, las próximas demostraciones se organizarán con la participación de representantes del gobierno, el ejército y las agencias de seguridad para evaluar más profundamente la eficacia de la tecnología.
La aparición del sistema BMR refleja una tendencia cambiante en la estrategia anti-UAV. En lugar de centrarse únicamente en la detección de vehículos aéreos, los desarrolladores se dirigen a la capacidad de identificar con precisión el tipo de material o arma que transporta el UAV.
Esta tendencia se vuelve particularmente importante cuando los conflictos recientes muestran que los UAV baratos se utilizan cada vez más para transportar granadas, ojivas antitanque, municiones y muchos otros tipos de explosivos. En muchos casos, el costo de los UAV es solo una pequeña parte en comparación con los sistemas de defensa desplegados para hacer frente a ellos.
Además, el entorno de guerra electrónica también se está volviendo más complejo. Muchos UAV utilizan actualmente conectividad de fibra óptica o métodos de comunicación especiales para reducir el riesgo de interferencia o interceptación de señales. Esto hace que los métodos de detección tradicionales sean más desafiantes.
En este contexto, se espera que la tecnología de reconocimiento molecular como BMR añada una nueva capa de defensa. En lugar de depender completamente de las señales de control o las características operativas de los UAV, el sistema puede centrarse en la naturaleza de la carga, ayudando a las fuerzas militares a evaluar con mayor precisión el nivel de amenaza y a tomar las medidas de respuesta adecuadas.