Japón está fortaleciendo significativamente su capacidad de defensa submarina mediante la adición de vehículos submarinos no tripulados (UUV) capaces de lanzar torpedos pesados a la flota de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón (JMSDF).
La información sobre este programa fue publicada por la JMSDF en las redes sociales, junto con imágenes de al menos seis UUV negros producidos en el país en un lugar no revelado.
Aunque la configuración detallada no se ha hecho pública, fuentes dicen que el nuevo UUV utiliza un lanzatorpedos de 533 mm de diámetro, equivalente al estándar moderno de torpedos pesados.
Un punto notable es que este sistema se puede desplegar y recuperar directamente desde submarinos, lo que permite una integración flexible en misiones de combate, reconocimiento y protección de la seguridad marítima.
Gracias a este diseño, el UUV puede operar en secreto, reducir los riesgos para el personal y aumentar la eficiencia del control de la zona marítima estratégica.
Según la JMSDF, la incorporación de UUV en servicio demuestra los esfuerzos para modernizar la fuerza naval y ampliar el papel de las plataformas no tripuladas.
“La JMSDF está fortaleciendo gradualmente la capacidad de defensa, incluidos los vehículos no tripulados, para mejorar la capacidad de disuasión y respuesta”, afirmó el organismo.
El programa de desarrollo de UUV de Japón se inició en 2019, implementado por el Ministerio de Defensa japonés en coordinación con la Agencia de Adquisiciones, Tecnología y Logística (ATLA). Se han investigado simultáneamente dos diseños principales que incluyen:
- Tipo 1 desarrollado por Ishikawajima-Harima Heavy Industries (IHI).
- Tipo 2 liderado por Mitsubishi Heavy Industries.
Los primeros pedidos se hicieron en 2021, marcando un paso de la fase de investigación a la implementación práctica en la fuerza naval.
El impulso de Japón en el desarrollo de UUV de lanzamiento de torpedos refleja la tendencia global en la aplicación de tecnología no tripulada a las operaciones navales, al tiempo que consolida la capacidad de vigilancia, defensa y protección de intereses en el mar en el contexto de un entorno de seguridad regional cada vez más complejo.