El modelo de montaña rusa Squire desarrollado por REGENT (una empresa de tecnología estadounidense especializada en el desarrollo de montañas rusas, un tipo de híbrido entre barcos y aviones) acaba de completar un importante vuelo de prueba, ya que puede deslizarse cerca de la superficie del agua con alta estabilidad.
Este resultado marca un avance significativo en la introducción de la tecnología seaglider, un medio que combina barcos y aviones, más cerca de la aplicación práctica, especialmente en el campo de la defensa.
Squire es una plataforma no tripulada de nueva generación, que permite volar a muy baja altitud justo sobre la superficie del mar. En pruebas recientes, el vehículo ha demostrado su capacidad de funcionamiento fluido, mantenimiento de la velocidad y buen control en condiciones de olas, abriendo perspectivas de despliegue en misiones militares.
Según Billy Thalheimer, cofundador y director ejecutivo de REGENT, este es un hito importante para el programa de desarrollo de defensa de la empresa.
El Sr. Billy Thalheimer cree que la tecnología de montaña rusa puede aportar grandes ventajas en velocidad y adaptabilidad, contribuyendo a cambiar la forma en que operan en el mar en el futuro.
Squire puede alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 70 nudos/hora (equivalente a 130 km/h) y operar en un rango de más de 100 millas náuticas (aproximadamente 185 km).
Con un diseño híbrido, el vehículo puede moverse de forma flexible como un barco y aprovechar la fuerza de elevación como un avión para acelerar y reducir la resistencia.
En particular, Squire tiene la capacidad de transportar cargas de hasta 50 libras (unos 23 kg), sirviendo para muchas tareas como transporte logístico, evacuación médica o reconocimiento y vigilancia.
Otro punto fuerte de esta plataforma es su capacidad de funcionamiento discreto. Gracias a volar bajo cerca de la superficie del agua, Squire puede reducir el riesgo de ser detectado, al tiempo que amplía el alcance de sus operaciones en comparación con los vehículos acuáticos tradicionales.
Esto es especialmente importante en el contexto de que las fuerzas militares están buscando soluciones más flexibles, rápidas y efectivas para las tareas en el mar.
Presentado por primera vez en el Museo Seabee (California, EE. UU.) a principios de año, Squire rápidamente atrajo la atención de los militares estadounidenses.
Squire se considera una opción potencial para llenar el vacío en logística y despliegue de fuerzas.
Si continúa superando las próximas pruebas, la tecnología de montaña rusa podría convertirse en una parte importante del ecosistema de vehículos no tripulados en el mar.