Los vendedores ambulantes son tratados dondequiera que estén equivocados. Y esta es una acción muy necesaria para garantizar el orden urbano y la aplicación de la ley. Pero lo que más preocupa a la opinión pública en este caso no radica en estas dos infracciones.
Anteriormente, las redes sociales se alborotaron con un clip que grababa la escena de un turista que reflejaba que el durián pesaba solo alrededor de 1,5 - 1,7 kg, pero el vendedor en el mercado nocturno de Son Tra lo pesaba hasta 4 kg para calcular el precio. Cuando el cliente pidió que lo volvieran a pesar, el vendedor no solo reaccionó con dureza, sino que también tuvo palabras inapropiadas.
Si es cierto lo que se refleja, entonces este es un acto que merece ser condenado y debe ser tratado severamente porque daña la confianza de los turistas en la imagen turística local.
Por lo tanto, lo que la gente espera no es solo una decisión para sancionar el acto de vender ambulante o detener vehículos en violación de las regulaciones, sino también una conclusión clara sobre las sospechas de trampa de los vendedores de durian.
Lo notable en este caso es que el gobierno de Da Nang reaccionó muy rápidamente. Inmediatamente después de que apareció el clip, las fuerzas funcionales invitaron a los vendedores a trabajar. El Comité Popular de la ciudad también solicitó fortalecer las inspecciones de las actividades de venta ambulante en las zonas turísticas, manejar la situación de acoso, fraude comercial, comportamiento incivilizado e invasión de calzadas y aceras.
Esa determinación es necesaria, porque para una ciudad que vive del turismo como Da Nang, cada reflejo de los turistas puede tener un impacto directo en la imagen del destino.
Más importante aún, no se puede permitir que el comportamiento de algunos individuos ensombre a la comunidad empresarial genuina. Porque detrás de la marca turística de Da Nang hay decenas de miles de personas que se ganan la vida con amabilidad en todos los campos.
Si los casos de fraude no se aclaran y se manejan estrictamente, ellos serán los primeros en sufrir pérdidas cuando la confianza de los turistas se erosione.
Un clip de menos de un minuto de duración puede llegar a millones de personas, eclipsando los esfuerzos de promoción que se han construido durante muchos años. La reputación de un destino a veces se cultiva durante mucho tiempo, pero puede verse afectada por un solo acto deshonesto.
Por lo tanto, construir un entorno turístico civilizado no es solo acabar con los vendedores ambulantes o restablecer el orden en las aceras. Más importante aún es construir una cultura de negocios honesta, un comportamiento civilizado y un mecanismo de manejo transparente para que los turistas sientan que sus derechos siempre están protegidos.
Una balanza solo se usa para determinar el peso de un durián. Pero a los ojos de los turistas, también es una medida de la honestidad del vendedor y la eficiencia de la gestión del gobierno local.
No dejes que una balanza desvíe la imagen del turismo que tanta gente ha construido minuciosamente.