Subsidios para la compra de coches, reducción de los costos de uso
En Seúl (Corea del Sur), el gobierno de la ciudad decidió aumentar el subsidio a los coches eléctricos en 2026, combinando tanto el presupuesto central como el local.
Según EVmagz, cada coche que cumpla con los requisitos puede recibir hasta 7,54 millones de wones (unos 5,600 dólares), con el objetivo de apoyar más de 22,000 coches al año.
Este es un paso que muestra que Corea del Sur no solo se ha fijado el objetivo de reducir las emisiones, sino que también ha estimulado activamente la demanda de consumo de vehículos eléctricos, creando un impulso para el mercado en un contexto de competencia tecnológica cada vez más feroz. El aumento de las subvenciones también ayuda a reducir las barreras de costos, un factor clave que hace que la gente dude en la transición.
Mientras tanto, en el Reino Unido, se pronostica que 2026 seguirá siendo un año de aceleración para los coches eléctricos. Según EV Infrastructure News y FleetPoint, el gobierno británico elevó la subvención para la instalación de cargadores en casa y en el lugar de trabajo a 500 libras esterlinas (unos 630 dólares estadounidenses), reduciendo así significativamente los costos para los usuarios.
Paralelamente, la infraestructura de carga pública se está expandiendo rápidamente, mientras que la tecnología de IA se aplica para optimizar la batería y la carga inteligente, lo que ayuda a reducir los costos operativos a solo unos 2 centavos por milla con carga en casa. La política del Reino Unido muestra un enfoque integral: no solo subsidiar la compra de automóviles, sino también reducir los costos de uso, un factor decisivo para la sostenibilidad a largo plazo de la transición verde.
Subsidios para la conversión de vehículos eléctricos, ampliación de estaciones de carga, autobuses eléctricos
India está trabajando para electrificar el transporte público, resolviendo el problema del "último kilómetro". En Nueva Delhi, el gobierno ha desplegado 500 autobuses eléctricos pequeños (de unos 7 metros de largo) para mejorar la conectividad del "último kilómetro", la distancia desde la estación de transferencia principal hasta las zonas residenciales.
Según el Times of India, este tipo de autobús pequeño es más flexible en barrios concurridos, lo que ayuda a las personas a acceder al transporte público de manera más conveniente. Este es un paso importante porque si no se resuelve la última etapa, la gente todavía tiende a usar vehículos personales.
Esta realidad muestra que la electrificación no solo se detiene en los vehículos personales, sino que debe extenderse al transporte público, donde el impacto de la reducción de emisiones es mucho mayor.La tendencia global también se refleja claramente en Vietnam.
En muchas grandes ciudades como Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh, se está promoviendo la transición verde a través de la prueba piloto y la expansión de autobuses eléctricos; la construcción y operación de líneas de tren eléctrico; el fomento de los taxis eléctricos, los vehículos de tecnología eléctrica; la construcción de más estaciones de carga en zonas residenciales, centros comerciales; la investigación de una hoja de ruta para endurecer las emisiones de los vehículos antiguos...Estos movimientos muestran que Vietnam se está acercando gradualmente a un modelo similar a los países pioneros: combinar políticas, empresas nacionales y cambiar el comportamiento del consumidor.
En 2025, VinFast, la empresa pionera de vehículos eléctricos en Vietnam, registró un crecimiento innovador al entregar 175. 099 automóviles y 406. 453 motocicletas eléctricas, estableciendo continuamente récords de ventas sin precedentes en el mercado. Este resultado muestra que la tendencia de cambio a los vehículos eléctricos es fuerte, ya que los vehículos eléctricos ya no son una opción de prueba, sino que se están convirtiendo cada vez más en un medio de transporte prioritario para los consumidores.
Según los expertos, la transición verde no puede depender solo de la auto-regulación del mercado. El gobierno debe desempeñar un papel constructivo, desde las subvenciones, los incentivos fiscales, la expansión de la infraestructura de carga hasta la electrificación del transporte público. Los coches eléctricos están pasando de una opción "pionera" a una opción "popular". Cuando los costos disminuyen, la infraestructura se completa y las políticas son sincronizadas, esta ola se extenderá aún más.
Para Vietnam, el desafío que se avecina no es pequeño: es necesario garantizar una fuente de energía limpia, planificar una infraestructura de carga sincrónica y tener una hoja de ruta razonable para los vehículos viejos. Pero si se aprovechan bien las oportunidades, la transición verde no es solo una historia ambiental, sino también un motor para el desarrollo de nuevas industrias y la reestructuración del transporte urbano hacia la modernidad y la sostenibilidad.